Manejo sostenible de plagas del cerezo en Chile
Serie Ciencias Agronómicas Nº 39 82 Mosca de las Alas Manchadas Drosophila suzukii Matsumura. La MAM pertenece al orden Diptera, familia Drosophilidae (la misma de la mosquita del vinagre, Drosophila melanogaster ). Es originaria de Asia oriental (China, Corea y Japón) e invadió Europa y EE. UU. en 2008, diseminándose rápidamente y convirtiéndose en una plaga importante. En 2009, en California, causó daños severos en frutillas y cerezos (cercano al 26% de la fruta) y, en Italia, en 2011, se informó de hasta 90% de daño en cerezas tardías. Es muy polífaga; se han reportado más de 80 hospederos de esta especie, entre los cuales están cerezas, moras, frambuesas, arándanos, nectarinas y vides, entre otros, lo que le permite desarrollar generaciones en diferentes plantas. En Chile, también se ha detectado en hospederos silvestres (incluso nativos), como rosa mosqueta, zarzamora, murtilla, Cotoneaster , maqui, boldo y arrayanes, entre otros. Actualmente, está considerada como una plaga clave, tanto en Europa como en Estados Unidos, para diversos frutales de carozo y berries . Invadió Brasil en 2014 y, luego, Uruguay y Argentina (2015), para ser detectada en Chile (Región de La Araucanía) en el otoño de 2017, infestando berries silvestres, en un proceso invasivo aún en desarrollo, colonizando gran parte de nuestro territorio. Cabe señalar que esta especie está adaptada a un amplio rango de condiciones ambientales, siendo los óptimos para su desarrollo 20 a 25°C y 82 a 94% de humedad relativa, sin embargo, se puede adaptar a lugares con veranos cálidos y secos, como la zona central de Chile, donde su incidencia actualmente es menor. Por lo tanto, la zona centro-sur de nuestro país tiene mayor potencial para el establecimiento de esta plaga, aunque los modelos de nicho predicen (desde 50% de probabilidad) su establecimiento entre el sur de la región de Coquimbo y el norte de la región de Aysén. Sin embargo, durante la temporada 2023-2024, como consecuencia del fenómeno de El Niño, se incrementaron las temperaturas en el océano, y significativamente las precipitaciones en la zona central, en pleno periodo de cosecha de cerezas (noviembre), con alrededor de 30 mm (regiones Metropolitana, O´Higgins y Maule) en el periodo de mayor susceptibilidad de la fruta, lo que afectó significativamente la producción (pérdidas entre el 10-80%), asociado a partiduras y pudrición, daños que favorecen la infestación de esta especie, además de generarse las condiciones ambientales favorables para alcanzar su mayor
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=