Narrativas de vida de personas de las disidencias sexogenéricas migrantes. Una posibilidad metodológica para conocimientos situados
20 Para la investigación que dio pie a este libro nos adscribimos a un enfoque socio-crítico de las ciencias sociales (Edwards y Potter, 1992; Garay, Íñiguez y Martínez, 2005; Gergen, 1996), basándonos en una metodología cualitativa y un enfoque de interpretación crítica desde una perspectiva feminista. Entendemos los discursos como prácticas sociales (Foucault, 2002): éstos se fabrican a partir de los recursos lingüísticos que una sociedad dispone en un momento histórico determinado, que tienen consecuencias prácticas porque están orientados a la acción y que, en definitiva, construyen nuestra realidad vivida (Potter, Stringer y Wetherell, 1984; Íñiguez y Antaki, 1998). Las perspectivas feministas históricamente han cuestionado las diversas formas de producción de saber. Sandra Harding (1987, 1996) planteó la necesidad de ampliar las formas de hacer ciencia y la relación entre la academia y las coyunturas sociales, preguntándose si efectivamente podríamos hablar de un método feminista. En ese sentido, la autora planteó que las preguntas iniciales que emergen en toda investigación pueden incidir en la forma en que se lleva a cabo cualquier exploración y, por tanto, también en el horizonte posible de resultados. Otras autoras feministas también han desarrollado diversas críticas no sólo a la ciencia tradicional, sino también a las formas en que operan los métodos cualitativos (Haraway, 1995; Esteban, 2004;
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