Gobernanza de plataformas digitales en Chile: antecedentes y recomendaciones desde la evidencia

3.5 La preocupación por niñas, niños y adolescentes. Del enfo- que de riesgos al balance de riesgos y oportunidades El debate sobre niñez, adolescencia y tecnologías digitales ha transitado desde miradas dominadas por el pánico moral -frecuentes en la historia de los medios y las tecnologías- hacia enfoques más matizados, orientados a equilibrar riesgos y oportunidades (Facer, 2012; Hier, 2019; Hampton & Wellman, 2018; Livingstone, Lievens & Carr, 2020). Desde esta perspectiva, el análisis debe considerar simultáneamente el contexto cultural, el mar- co institucional y legal, los recursos educativos, la mediación familiar, las condiciones subjetivas, las brechas de acceso y apropiación, la convivencia digital, el acoso en línea y el mito del “nativo digital” (Cabello et al. 2021; Cabello-Hutt et al., 2018; Trajtenberg et al., 2021; Helsper & Eynon, 2010). La evidencia muestra que los riesgos digitales no afectan a todos los gru- pos por igual: niñas, niños y adolescentes, expuestos a vulnerabilidades socioeconómicas, familiares, educacionales o de género presentan ma- yores probabilidades de enfrentar riesgos también en entornos digitales. Esta desigualdad puede comprenderse desde el marco de las tres brechas digitales: acceso material a dispositivos y conexión; diferencias en apro- piación, prácticas y habilidades; y resultados tangibles derivados del uso de tecnología (van Deursen & Helsper, 2015). En este sentido, los riesgos digitales deben analizarse en relación con condiciones familiares, relacio- nales, socioeconómicas y de género, más que como efectos homogéneos o exclusivamente individuales (Alfaro et al., 2020). Sin embargo, el discurso sobre los riesgos sigue incidiendo en decisiones regulatorias, como la discusión sobre el uso del teléfono celular en escue- las o la prohibición de acceso a redes sociales para menores de 16 años en Australia, cuya implementación abre debates sobre verificación de edad, datos biométricos, reconocimiento facial, inteligencia artificial y terceri- zación de información sensible. También emerge lo que podríamos llamar un “mercado del miedo”, aso- ciado al pánico moral frente a las prácticas digitales de NNA (Radesky & Hiniker, 2022). Esta mirada tiende a situarles, al igual que sus familias, como principales responsables de los riesgos digitales, desplazando la atención desde las plataformas y proveedores de servicios hacia supues- tas fallas individuales, morales o cognitivas. Con ello, problemas como la exposición a contenidos nocivos o experiencias negativas en línea son interpretados como déficits de habilidades, y no como efectos vinculados al diseño de las plataformas, la opacidad algorítmica o la falta de regula- ción efectiva. 31 30 POLICY PAPER N°10 / SERIE COMUNICACIONES

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