Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

95 V igencia de los segmentos interdentales …/ Marisol Henríquez et al. Para el caso del valle del Biobío el contraste interdental/alveolar se ha perdido en el chedungun de estos/as niños/as. Las escasas realizaciones que se observan de estos fonos interdentales solo se pueden interpretar como alófonos de los fonemas alveolares. Lo que ocurre con estos segmentos en esta zona, como se dijo en párrafos anteriores, es bastante similar a lo que Henríquez (2016a; 2016b) describió para los niños bilingües de Tirúa, donde el contraste se perdió. En definitiva, lo que se ha documentado sobre la existencia del contraste interdental /alveolar y la vitalidad de estos segmentos para los hablantes adul- tos de Alto Biobío (Salamanca et al. , 2017; Urrea y Salamanca, 2021; Mena 2016) no se refleja en el habla de los colaboradores de este estudio. Con respecto a la hipótesis que correlaciona vitalidad fonológica con ais- lamiento geográfico (Salamanca et al , 2017; Henríquez y Salamanca, 2012; 2015), podemos encontrar cierto respaldo en los datos del valle del Queuco, no así en los del Biobío. En efecto, según este análisis, los niños de las comu- nidades más alejadas de los centros poblados o más aisladas (Trapa Trapa y Butalelbun) presentan una frecuencia mayor de realización de las interdentales [t̟], [n̟] y [l̟]. Destacan los/as niños/as de Butalelbun, quienes produjeron con mayor regularidad los fonos en estudio, y fueron, además, los únicos hablantes que registraron más fonos interdentales que alveolares en las palabras enun- ciadas. En el valle del Biobío la situación es diferente, puesto que los/as niños/as presentan escasas realizaciones interdentales, que han sido reemplazadas sis- temáticamente por sus contrapartes alveolares. Aquí la distancia o aislamiento geográfico no parece ser un factor determinante en la realización o vigencia de los fonos [t̟], [n̟] y [l̟], ya que en la comunidad de El Barco –la más alejada o aislada del valle– los niños y niñas presentan una menor frecuencia de uso de estos segmentos. Como reflexión final, creemos que es importante resaltar que muchos ni- ños y niñas de la macrozona de Alto Biobío aún hablan su lengua, el che- dungun . Algunos de ellos presentan un sistema fonológico muy similar al reportado para los hablantes adultos, mientras que otros exhiben rasgos de va- riación y cambio que obedecen a estrategias lingüístico-comunicativas comu- nes en situaciones de contacto y bilingüismo social. La hipótesis que sostenemos es que las diferencias en la vigencia o man- tenimiento de las consonantes interdentales se pueden atribuir a los diversos niveles de competencia lingüístico-comunicativa en mapudungun de los niños y niñas, a los distintos grados de bilingüismo y a las variantes territoriales que transmiten los padres y madres a sus hijos/as. La situación sociolingüística es diferente en cada comunidad. Hay trayec- torias sociolingüísticas y sistemas de creencias distintos de una comunidad a otra. La interacción de las lenguas en contacto no es la misma, y todas estas variables influyen en el uso de la lengua y, por cierto, de su fonología.

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