Estudios en homenaje al Dr. Gilberto Sánchez Cabezas

418 E studios en homenaje al doctor G ilberto S ánchez C abezas a la belleza ¿Será porque no se ha entendido aún en qué consiste la libertad? La búsqueda enceguecida, el altruismo incomprendido y la ambición desme- surada son las cadenas invisibles de estos días, y la humanidad naufraga en un mar de incertidumbres y catástrofes insostenibles. El ajetreo por las calles y las largas avenidas, alumbradas por luces artificiales, así como la construcción de muros y muros que ensombrecen el paisaje, y ese griterío infernal en este bos- que de cemento, la insidia, y el humo indecoroso de las fábricas, y todo aquello inimaginable que existe en los laberintos de una existencia oscurecida, discul- pen, no quisiera usar otros apelativos que puedan desabrochar los botones de una sensibilidad injustificada, porque la irritabilidad de los pensamientos está siempre alerta, para esclavizar cualquier otro pensamiento, sobre todo en estas latitudes en que una bolsa plástica está fuertemente adherida a sus pupilas, y creen haber visto, sin haber mirado nunca. Lo expresado no es con el afán de esclarecer situaciones anquilosadas y desprovistas de humanidad, sino poner de manifiesto que la intencionalidad de este breve ensayo es que me acompañen a contemplar la belleza de esta flor, la que desde mi niñez me ha cautivado, significado y significancia de un amor compartido, en que sus pétalos que se van abriendo entre la niebla, para com- partir su libertad y su belleza, siempre tienen algo que manifestarme. En un principio fue el asombro, al ver sus colores que van cambiando con el reflejo de la luz, distinto en tiempos otoñales que en las maravillosas y exuberantes primaveras. Lo he visto siempre con su nobleza silenciosa, la sugerencia de un nacer generoso que me enamora. Reconozco que he estado extensas horas contemplando las enredaderas de copihues, abrazadas a los pequeños arbustos del sotobosque, realidad viviente, que luego inunda la poesía con su belleza y su perfume. En otras ocasiones vi sus renuevos enredados en las alambradas, como deseando liberarnos, cercos tan oscuros y sangrantes, con los que sin conciencia ninguna el hombre ha ido esclavizando la tierra, circunscribiendo su existir temporal, perdiendo el sentido esencial de la libertad, hiriéndola pro- fundamente, y que intentan zurcir con papeles y leyes que también nos escla- vizan, así doy respuesta a la interrogante que planteé en renglones anteriores. El trazo en pinturas y acuarelas reveladoras que he visto y apreciado, de- notan la sugerencia y las miradas contemplativas de otros artistas, los que han puesto énfasis en la dispersión de la luz y los maravillosos colores que se ex- presan en el renacer del copihual, cuya significación tiene diferentes matices contextuales, revelándose así la belleza y la sugerencia interpretativa. La músi- ca también se ha maravillado con esta flor de mirada y perfume singular, cuya interpretación ha sido un regalo para mis sentimientos, y así en el folklore se hace audible su silencio, su libertad, y trasciende su hermosura en la danza y la cueca urbana. Es como si el viento cordillerano desabotonara ligeramente su blusa, encendiendo con respeto la fogata del amor, los deseos primaverales de una adolescencia de voz engendradora y libre, es así como su imagen natural, el simbolismo de su existir y la poesía engendrada en su polen que trasciende

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