Universidad de Chile. Heredera de 150 años de enseñanza superior agronómica
140 CAPÍTULO V : ÉPOCA DE GRANDES CAMBIOS (1961 - 1969) Cambios fundamentales en la Facultad de Agronomía de la Universidad de Chile en la década del '60 La convención agronómica de 1946 convocó a un gran número de participantes, que presentaron diferentes ideas para mejorar la educación superior agronómica en Chile. Sin duda, era necesario hacer cambios en la educación. En lo que se refiere a una visión adelantada de los sistemas, el que estaba más preocupado por los cam- bios era el Dr. Alberto Graf, a la sazón el único ingeniero agrónomo profesor de agronomía que tenía el grado de Phylosophal Doctor (Universidad de Cornell), en Chile. Sin embargo, sus ideas encontraron una férrea oposición de otros profesores de la Facultad. Las ideas “revolucionarias” de Graf eran: ingeniero agrónomo especialista; cursos semestrales; escuela de posgrado, para producir magísteres y doctorados; docencia activa y prácticas efectivas en terreno, utilizando el predio de Maipú, entre otras. Para llevar a cabo sus ideas utilizó la convención agronómica, donde presentó sus ideas y entusiasmó a los alumnos, los que tomaron las ideas de Graf como suyas y las impulsaron para cambiar el sistema de la Facultad. Los alumnos dirigentes, encabezados por Ángel Faivovich, que después de recibirse de ingeniero agrónomo entró a la Facultad de Derecho, que siendo el presidente del Centro de Alumnos de Derecho, y con sus conexiones con el de agronomía, ayudaron a que los cambios fueran apro- bados. La implementación final ocurrió después del período del decano Víctor Manuel Valenzuela, quien renunció en 1953. Lo sucedió el ingeniero agrónomo René Henríquez Frödden, quien se abocó a terminar las modificaciones al programa docente aprobado. Adicionalmente, los cambios que se experimentaban por el progreso desarrollado después de la Segunda Guerra Mundial hacían parecer obsoletos los métodos tradicionales de enseñanza, especialmente el sistema donde los profesores eran dueños de sus cátedras. Las inquietudes de los estudiantes siguieron hasta que culminaron con proyectos de reforma global de las universidades. La Facultad de Agronomía de la U. de Chile tenía, en esa época, al menos 10 académicos de tiempo completo. La mayoría de los profesores trabajaba en el Ministerio de Agricultura o en entidades del agro, firmas de productos químicos y similares. Las principales dificultades para la implementación de los nuevos planes, para don René Enríquez Frödden, eran: las condiciones económicas de la Facultad, la falta de preparación de posgrado de los profesores y la falta de docentes de tiempo completo, que hacía imposible establecer actividades, como laborato- rios de investigación, con personal permanente. Ya en 1956 se había iniciado la actividad de la estación experimental agronómica en la hacienda Rinconada de Maipú, siguiendo los planes de una edu- cación con aplicación práctica. Se habilitaron oficinas y habitaciones para laboratorios en la casona principal de la administración; se construyó un pabellón adicio- nal con 4 espacios para laboratorios y 7 oficinas para investigadores, y 2 invernaderos hacia el poniente del edificio. Adicionalmente, se había terminado la construcción de dos grandes pabellones de tres pisos, con dormitorios para 130 alumnos, y salas de clases para acoger a los últimos tres años de la carrera en un internado, de manera de implementar las prácticas, consideradas muy necesarias en el plan de cambios. Científicos extranjeros con estadía prolongada en la Facultad La Facultad, a través de convenios, logró conseguir que científicos extranjeros vinieran en programas de visitantes académicos. El primero de ellos fue el botá- nico sueco Benkt Sparre (1918 -1986), quien estuvo en Chile en la década del 50, dedicado a colectar, revisar y clasificar plantas nativas para el herbario de la Facultad y del museo nacional, a cargo del profesor Carlos Muñoz Pizarro. Sparre ayudó a varias generaciones de estudiantes del curso de Botánica a identificar y clasificar taxonómicamente colecciones de herbarios, participando, de esta forma, en el adiestramiento de varios especialistas en esta disciplina. En 1958 llegó el Dr. Jochen Kummerow, fisiólogo alemán que permaneció 10 años en la Facultad, im- plementando los primeros laboratorios de Fisiología vegetal e iniciando las investigaciones en la estación experimental agronómica. Como se ha comentado anteriormente, en 1959 vino, en una visita de tres meses, el Dr. John Einset, mejorador de frutales de la Universidad de Cornell, que introdujo los portainjertos
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