Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

817 acceso no garantiza la comprensión profunda ni la transformación de esta información en conocimiento significativo. Según la UNESCO (2020), este fenómeno refleja una desconexión entre la disponibilidad de recursos digitales y las habilidades cognitivas necesarias para aprovecharlos. A su vez, los docentes enfrentan dificultades para adaptar sus metodologías a las exigencias de un entorno educativo cada vez más tecnológico y dinámico, lo cual genera una brecha entre las expectativas del alumno y las prácticas tradicionales. Además, el rendimiento académico se ve condicionado por diversos factores. De acuerdo con Hattie (2009), entre un 50 % y un 70 % del desempeño estudiantil está influenciado por capacidades cognitivas, motivación personal y el contexto socioeconómico. Por otro lado, desde el rol del docente, las dificultades en la integración tecnológica se sitúan entre un 30 % y un 50 %, marcadas por la falta de formación en tecnologías emergentes, el uso de metodologías obsoletas y la carencia de recursos adecuados. Estas cifras evidencian la necesidad de replantear los modelos pedagógicos hacia enfoques más flexibles y centrados en el estudiante. La IA ofrece oportunidades significativas, como la personalización del aprendizaje, el acompañamiento automatizado y la retroalimentación en tiempo real. No obstante, también plantea riesgos éticos y prácticos. En contextos educativos con recursos limitados, su implementación puede ampliar la brecha digital, excluyendo a comunidades históricamente marginadas. Sánchez y Martínez (2023) advierten sobre estos riesgos, subrayando la necesidad de una integración crítica y situada. Además, la falta de competencias digitales y socioemocionales en los docentes limita su capacidad para utilizar estas tecnologías de forma efectiva. En la educación superior, esta problemática se vuelve estratégica. La formación debe enfocarse en el desarrollo de competencias que fortalezcan la proyección profesional de los estudiantes y su capacidad para generar transformaciones en sus comunidades. Esto implica promover el pensamiento crítico, la innovación y el compromiso ético, abordando desafíos educativos, sociales, económicos y ambientales. Las tecnologías de la información (TI) pueden ser aliadas poderosas en este proceso, facilitando la construcción de conocimiento colaborativo a través de experiencias de aprendizaje significativas y contextualizadas. Finalmente, en términos evaluativos, la articulación entre innovación 4.0 e IA permite establecer sistemas de retroalimentación oportunas y personalizados, que fomentan una evaluación formativa, inclusiva y centrada en el sujeto de conocimiento, alineada con los principios de equidad y justicia educativa. Diálogo con la literatura SoTL sobre IA y educación La literatura de la Scholarship of Teaching and Learning (SoTL) constituye un marco robusto para analizar el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo, al centrar su enfoque en la investigación reflexiva y basada en evidencia de las prácticas docentes (Felten, 2013). Las publicaciones recientes (2018–2025) sugieren que la IA tiene el potencial de transformar los procesos de enseñanza- aprendizaje mediante la personalización del aprendizaje, el fortalecimiento de la evaluación formativa y el desarrollo de competencias socioemocionales (García- Peñalvo, 2022). En este sentido, las plataformas adaptativas basadas en IA permiten identificar patrones de aprendizaje y generar estrategias pedagógicas personalizadas, lo que puede incrementar el rendimiento académico entre un 20 % y un 30 % en

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