Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

1346 Para asegurar el rigor, se aplicaron criterios de validez de contenido, estimaciones de confiabilidad y triangulación metodológica. Los instrumentos se detallan en un Anexo metodológico. 4. Resultados Los resultados se organizaron en torno a cinco dimensiones clave emergentes del análisis mixto, que combinó datos cuantitativos y cualitativos para ofrecer una visión comprensiva del fenómeno evaluativo en programas vespertinos. 4.1 Coherencia instruccional. Se evidenció una débil conexión entre algunos instrumentos y los contenidos enseñados, lo que generó percepciones de evaluación injusta. Algunos ítems no correspondían a lo abordado en clase, lo que vulnera principios de validez (Pedrosa et al., 2013). 4.2 Evaluación contextualizada. Un 78,7% del estudiantado valoró positivamente las evaluaciones basadas en casos reales, ejercicios aplicados y simulaciones de escenarios profesionales. Estas estrategias promueven comprensión profunda y desarrollo de competencias transferibles. 4.3 Retroalimentación y justicia. El 42% de los encuestados reportó no recibir retroalimentación significativa, y el 33% señaló haber recibido cambios de nota sin criterios claros. Como resultado, esta situación debilita la percepción de justicia evaluativa y afecta la autonomía del aprendizaje. 4.4 Consistencia entre secciones. Se observaron diferencias importantes entre secciones de una misma asignatura en cuanto a tipo de instrumento, exigencia y criterios. Esto evidencia una falta de estandarización evaluativa, que genera inequidades y dificulta el seguimiento institucional del aprendizaje. 4.5 Diversidad y participación. No se encontraron prácticas sistemáticas de autoevaluación ni co-construcción de criterios. Los instrumentos tienden a ser homogéneos, sin adaptaciones para distintas trayectorias. Las entrevistas revelaron limitaciones en accesibilidad digital y lenguaje inclusivo. Estas deficiencias contrastan con los principios de evaluación justa e inclusiva establecidos por el National Forum (2024) . 5. Discusión En la discusión, los hallazgos permiten identificar tensiones entre el discurso institucional que promueve evaluación formativa e inclusiva, y las prácticas observadas en aula. Sin embargo, algunos docentes implementan instrumentos coherentes y contextualizados, esto responde más a iniciativas individuales que a lineamientos institucionales. Esta fragmentación refleja la necesidad de políticas que promuevan coherencia evaluativa, formación docente continua y espacios de colaboración académica. La incorporación de inteligencia artificial en algunos cursos mostró resultados prometedores, especialmente en eficiencia y retroalimentación. No obstante, se identifican riesgos si se aplican sin marco ético o supervisión. La UNESCO (2022) señala que la IA en educación debe garantizar justicia, transparencia y resguardo de derechos. En consecuencia, la automatización no puede reemplazar la dimensión humana del juicio pedagógico, y su incorporación debe ser guiada por criterios pedagógicos y normativos. En este sentido, la IA no solo es una herramienta, sino también un actor político-pedagógico que requiere regulación.

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