Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

1320 Asimismo, y en línea con los principios de la fenomenología descriptiva, se procuró una actitud investigadora que evita preconcepciones, atendiendo de forma empática a las experiencias vividas de las participantes antes de interpretar y agrupar los datos. Con todo, del análisis emergieron cinco dimensiones principales que sintetizan los hallazgos más relevantes y están directamente alineadas con los objetivos del estudio: 1. Diseño desde problemas prácticos en contextos complejos 2. Mejora continua e innovación 3. Necesidad de formación 4. Metodologías docentes 5. Desafíos y obstáculos De esta manera, este proceso permitió centrar el estudio en los descubrimientos más significativos y coherentes, priorizando aquellos que responden directamente a las preguntas de investigación Resultados principales Los cursos interdisciplinarios se construyen a partir de problemas prácticos en contextos complejos, como la violencia de género, adicciones en jóvenes vulnerados o migración forzada y niñez en situación de calle. Esto justifica su enfoque colaborativo debido a las variadas aristas de las problemáticas. Se reconoce que los problemas requieren una mirada integral, ya que los saberes de una sola disciplina no son suficientes. La colaboración entre disciplinas no es opcional, sino imprescindible para alcanzar respuestas efectivas, especialmente en contextos psicosociales con mirada jurídica. Una muestra de esto es lo que aporta una de las entrevistas: “O sea, yo creo que es parte de lo que hemos conversado que efectivamente los estudiantes, se aproximan de manera mucho más cercana a realidades existentes. Yo creo que un curso interdisciplinario siempre tiene que estar diseñado a partir de un problema.” (Entrevistada 5) El rol del cuerpo docente en este tipo de cursos adquiere un carácter diferente, centrado en fomentar la autonomía progresiva por parte del estudiantado. A su vez, los y las docentes cumplen una función clave como facilitadores del vínculo entre la universidad y la comunidad, promoviendo relaciones significativas a través de la atención directa a personas migrantes que acuden en busca de orientación legal y apoyo psicológico. En este marco, se aspira a que docentes, estudiantes y personas migrantes compartan una experiencia transformadora, construida colectivamente, en torno al sentido y valor del espacio de orientación psicolegal como lugar de encuentro y co-construcción de significados. Debido a los contextos cambiantes y problemáticas emergentes de los cursos las entrevistadas concuerdan en que estos requieren innovación constante, por ejemplo una entrevistada nos relata que debido a investigaciones realizadas luego de un año con el curso “hicimos una actualización del programa, justamente enfatizando y fortaleciendo los objetivos de aprendizaje interdisciplinario, que anteriormente no estaban tan claros” (Entrevistada 1). La interdisciplina motiva procesos de revisión y mejora continua, y fortalece la reflexión pedagógica y profesional (Morin, 2010) en este sentido una entrevistada aporta que para crear el curso fue necesario realizar un trabajo de por sí interdisciplinario, “pedimos entrevista a expertos, para poder seleccionar contenido específico y relevante. Y después empezamos a pedir asesorías

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