Libro de Actas del III Congreso Latinoamericano y del Caribe e Investigación en Educación Superior- LatinSoTL- 2025

1271 284 Más allá del podio: competencias académicas como laboratorios vivos de aprendizaje profundo en educación superior Eduardo Cornejo-Velazquez, ecornejo@uaeh.edu.mx.Mireya Clavel-Maqueda, mclavel@uaeh.edu.mx.Monica Cornejo-Velazquez, monycornejo1719@gmail.com. 1 Instituto de Ciencias Básicas e Ingniería, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Pachuca, Hidalgo, Mexico.2 Escuela Superior de Tlahuelilpan, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, Tlahuelilpan, Hidalgo, Mexico. En las últimas décadas, el panorama de la educación superior ha estado marcado por la necesidad de innovar sus prácticas pedagógicas para responder a las exigencias del entorno laboral global, tecnológico, competitivo y en constante cambio (Carvalho et al., 2020; Ciolan y Manasia, 2024; Khalid et al., 2024; Ortega Araus et al., 2024). Aunado a los cambios en los intereses de las nuevas generaciones y los retos para captar la atención de los estudiantes, se requieren nuevas y mejores herramientas educativas para lograr el interés y motivar el aprendizaje de los jóvenes universitarios (Fernández-Cando et al., 2025; González-Cardona y González-Martínez, 2025). Así, el aprendizaje experiencial y el aprendizaje profundo son dos enfoques clave en la tarea educativa. El primero, enfatiza el aprendizaje a través de la experiencia directa (Morris, 2020). El segundo, los trabajos de Biggs et al. (2022), Perkins (2016) y Marton y Säljö (2013) se centran en la profundidad con la que los estudiantes procesan la información y construyen significado. El aprendizaje profundo implica que los estudiantes buscan comprender la nueva información, relacionándola con conocimientos previos y aplicándola a nuevas situaciones. Säljö (2021) identificó que los estudiantes pueden abordar una tarea de manera profunda (buscando comprender ideas y relaciones). Los estudios muestran que el aprendizaje profundo produce resultados más duraderos y transferibles, ya que los estudiantes desarrollan una comprensión más rica y flexible del contenido (Marton y Säljö, 2013). Por otra parte, el aprendizaje experiencial enfatiza la importancia de la experiencia directa y la reflexión. Para aplicar este enfoque, se requieren situaciones donde el ciclo de experiencia, reflexión, conceptualización y experimentación guían el aprendizaje y la participación (Perkins, 2016). Una estrategia emergente y prometedora para poner en práctica tanto aprendizaje profundo como el aprendizaje experiencial, es el uso de torneos y competencias académicas como dispositivos pedagógicos (Saucedo James et al., 2021). Lejos de ser únicamente vitrinas de talento, estos espacios constituyen entornos ricos de aprendizaje experiencial donde es posible consolidar habilidades técnicas, cognitivas y socioemocionales que la enseñanza convencional a menudo no logra desarrollar con la misma intensidad ni profundidad (Manjarres-García et al., 2024; Barrios-Cotes y Cotes-Díaz, 2024).

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