Reconstrucción(es) Sociedad Civil. Experiencias de reconstrucción en Chile post 27F desde la sociedad civil
93 problemas, y ellas mismas son muchas veces más vulnerables ante la catástrofe 2 . Por ello se dice que no existe “neutralidad de género” cuando se trata de desastres naturales. Después de un terremoto, erupción volcánica, huracán u otro desastre natural, la carga de trabajo sobre las mujeres se multiplica porque no solo cuidan y contienen a sus familias, sino que además tienen la responsabilidad de asegurarles alimento, ropa, lugar donde dormir, atención y apoyo médico, es decir, deben arreglárselas para atender numerosas necesidades aunque carezcan de recursos. Cuando hay muertes de familiares, vecinos o seres queridos se suma la tarea de acompañar emocionalmente a las personas sobrevivientes. Cuando se quedan sin vivienda, muchas familias deben vivir en albergues, que muchas veces no son adecuados para las tareas de cocinar, lavar, asear a los niños y personas dependientes. Aumenta entonces la carga doméstica y económica de las mujeres y disminuye su libertad de movimiento para resolver otros problemas o buscar fuentes alternativas de ingresos. Las experiencias a lo largo y ancho del mundo revelan la doble condición de las mujeres ante un desastre: por una parte, mayor vulnerabilidad, y por otro, una gran capacidad de sobreponerse y de movilizar a la comunidad, “resiliencia”, como se ha denominado esta habilidad. Las mujeres son las primeras en responder frente a la nueva situación y en la reconstrucción, en organizar ollas comunes o compartir los recursos disponibles, son de vital importancia. Poseen redes de relaciones con las y los vecinos que permiten reponer un capital social fundamental. Ellas no son víctimas pasivas, aunque posponen sus angustias, dolores y necesidades, lo que tiene consecuencias posteriores de cansancio, depresión, estrés y secuelas físicas y psicológicas que afectarán a toda la familia y el entorno social 3 . De hecho, una vez terminada la emergencia, las consecuencias sobre las mujeres se multiplican. Por ejemplo, si están a cargo de niños, ancianos o discapacitados, tienen dificultades para salir a buscar trabajo, mientras los hombres sí lo pueden hacer, quedando las mujeres a cargo de la familia. Si ellas pierden su fuente laboral, su posición de negociación en la pareja se ve perjudicada. En la medida en que las mujeres, en general, están sobre-representadas en los trabajos informales y precarios, que suelen ser los más afectados por los desastres naturales, quedan más mujeres 2. Las cifras revelan que mueren más mujeres en los casos de tsunamis e inundaciones, por el hecho que son menos las que saben nadar o por la menor fuerza para resistir los embates de la naturaleza. En el caso del tsunami en Aceh, India and Sri Lanka casi el 80% de las personas fallecidas fueron mujeres (Asia Pacific Forum on Women, Law and Development (APWLD), 2005, “Why are women more vulnerable during disasters? Violations of Women’s Human Rights in the Tsunami Aftermath” http://www.apwld.org/pdf/tsunami_report_Oct2005.pdf (consultado 20/7/2011) 3. El libro de Margarita Serrano y otras Terremoto después del terremoto. Trauma y Resilien- cia (Santiago: Uqbar Editores, Comunidad Mujer, 2011) da cuenta en detalle del impacto a corto y largo plazo del terremoto en las mujeres.
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