Antumapu. Patrimonio, ciencia y naturaleza
219 LAS ÁREAS VERDES Sobre las áreas verdes, el Observatorio de Ciudades 3 definió que un 11,08% de La Pintana corresponde a áreas verdes, pero solo un 1,34% son públicas. Gran parte de esas áreas verdes, son grandes paños corres- pondientes a Antumapu y La Platina, sin embargo, se trata de áreas privadas. Por ende, su acceso y uso están restringidos para los vecinos de la comuna. La mayoría de ellas están bajo la forma de reducidas pla- zas y retazos prediales de menos de 1.000 m 2 . Antes de continuar, es bueno recordar los beneficios de las áreas verdes en contextos urbanos. Contribu- yen significativamente a la infiltración de aguas llu- via, con eventos cada vezmás esporádicos y extremos, recargando los acuíferos y evitando el escurrimiento superficial e inundaciones. Cada parque es además un ecosistema en sí mismo proveyendo de hábitats naturales para diferentes animales que se ven afecta- dos por la expansión urbana.Los parques disminuyen el efecto de las islas de calor, ya que los árboles pue- den reducir considerablemente la temperatura cir- cundante. Los árboles remueven polutantes del aire. Con todos los problemas que lleva la contaminación atmosférica asociada a problemas respiratorios. Se ha mostrado que incluso pequeños aumentos en la cantidad de árboles permiten generar diferencias sig- nificativas en la polución del aire. En suma, los par- ques benefician a toda la comunidad, benefician la economía, proveen un hábitat para la biodiversidad urbana, la que además tiende a ser menor en las co- munas de menores ingresos. Además, la forestación con flora nativa, aumenta a la biodiversidad de aves e insectos, que son benéficos para la salud ecosistémi- ca 4 . Se ha estimado que los parques contribuyen sig- nificativamente a aumentar la diversidad de especies de aves 5 . La pérdida de biodiversidad tanto en el en- torno como dentro de las ciudades afecta el bienestar de sus habitantes. El índice NDVI de Campus Sur y sus alrededores a escala 1:2000, muestra la ubicación contradictora en- tre las áreas verdes públicas y privadas. Al interior de Campus Sur y La Platina, se observan varias intensi- dades de color verde, lo que representa importantes áreas en que la vegetación se encuentra más activa producto de los terrenos cultivados, y las arboledas 3 Observatorio de Ciudades 2018 ⁴ Luz de la Maza et al., 2002 ⁵ Villaseñor et al., 2020 ⁶ Romero et al., 2003 que rodean cada edificio del campus, lo que contrasta fuera de sus límites, especialmente los barrios habita- cionales sobre el límite norte del campus. Este sector muestra algunos pixeles verdes dispersos, es decir, ar- boledas aisladas. Esta escasez de vegetación tanto en los espacios públicos como calles y pasajes, sumado a la nula vegetación dentro de la manzana, represen- ta no solo una deuda pendiente sobre el acceso a las áreas verdes para toda esa población, sino también nuevos desafíos medioambientales. Actualmente Antumapu tiene la categoría de “Reser- va Ecológica”dentro del plan regulador comunal. Con ello lo excluye formalmente de la urbanización, sin embargo, el acceso a esta reserva es restringido. A par- tir de esto nos preguntamos cual es la mejor manera de compatibilizar ese carácter de reserva ecológica junto con el acceso a áreas verdes para la comunidad, respetando la tradición y misión de la universidad con su espacio y su entorno. DESAFÍOS SOCIO AMBIENTALES N uestras ciudades crecen vertiginosamente so- bre un recurso escaso: el suelo, esencial para nuestra subsistencia, en un proceso que es irreversible. Antumapu constituye una de las últimas reservas de suelo de alta calidad agrícola (no urbanizado) al sur del RíoMapocho en laRegiónMetropolitana. Estos suelos, además de su relevancia para la seguridad alimentaria, contribuyen en aportar una serie de servicios ecosisté- micos, como recargar las napas subterráneas, almace- namiento de carbono y por ende mitigación del efecto invernadero, además de la contribución a la biodiversi- dad urbana entre otros. Mantener los escasos suelos de alta calidad de la cuenca de Santiago implica una alta potencialidad para proveer de servicios ambientales 6 . Es preciso recordar que el Valle del Maipo era utiliza- do desde tiempos precolombinos, por una población numerosa que aprovechaba las fértiles tierras, el buen clima, y la disponibilidad de agua para la agricultura. Razones para que tanto el imperio Inca como poste- riormente los conquistadores españoles, decidieran
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=