La palabra maldita y otros escritos urgentes

32 sobre Sandino». Sin esperanza alguna de que él venza, por un destino de David hondero, que ya no aparece, con la esperanza únicamente de que alargue lo más posible la resistencia y postergue la entrega del territorio rebelde, a fin de que se vea hasta dónde llega la crueldad norteamericana, hija de la lujuria de poseer. La prensa francesa y la inglesa demuestran —y hasta de ello hacen alarde— estimación hacia el Partido Liberal de Nicaragua, así como de repug- nancia por la extorsión de Estados Unidos. Si los norteamericanos no poseyeran esa impermeabi- lidad de diorita para la opinión del mundo y sus expresiones de simpatía o de repulsa, tomarían en cuenta este coro reprobatorio de los grandes cotidianos europeos. Pero su insensibilidad, que hace parte de su fuerza, los deja sordos a seme- jante réplica que ningún otro pueblo desentendería. Algunos esperan que una resistencia de un año alcance a desentumir la conciencia de los demás países nuestros y a decidirlos a una acción diplomá- tica de conjunto, semejante a la que provocó la con- ferencia de Niágara Falls en la cuestión de México.

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