Un puñado de almendras

69 Caminé en su funeral de espigas El amor al padre, el odio al padre llevar la cuenta de ancestros por orden santo no es recomendable en la juventud. Ser cinta que oscila entre cavidades de la montaña hasta tu casa. La idea y el encierro de las palabras surcos bailables en un lugar que nos guarde de los gritos y la muerte. Esta muerte caminar hasta olvidar que nadie espera. Sentir el gemido viajero de mi cordura crecer a la fuerza hasta dominar la ciudad. Imaginan la bestia del padre mientras ríen y se embriagan en soledad del cerro y su virgen.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=