Un puñado de almendras

136 Atravesamos la bruma es difícil ver los alambres de púas tensados sobre el cultivo saltamos una que otra cerca mis pies se hunden en el fango caminamos una media hora sin detenernos quedan atrás las luces de la patrulla nos internamos campo adentro un perro nos guía enciendo el último cigarro estamos a salvo.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=