Un puñado de almendras
111 Esa tarde pude sentir tu respiración en mi rostro Estábamos tan cerca de ganar pero nunca fuimos heroínas Envolví mis brazos en tu cintura para tocar mis huesos en tus huesos y decir: esta danza es por nosotras
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=