Lagar

143 Almuerzo al sol Bendícenos, el Padre, el tendal del almuerzo. Bendice el mediodía blanco como el cordero que a los dispersos trae y va sentando en ruedo. La gracia de la hora dibuja el cerco en mandando su rayo preciso y recto, ¡y se dora la tierra de hombres y de alimentos! Bendícenos la mesa, hija de siete huertos y de un trigal dorado y un herbazal al viento. Bendícenos la jarra que abaja el cuello fresco, la fruta embelesada, la mazorca riendo y el café de ojo oscuro que está empinado, viéndonos. Las grecas de los cuerpos bendígalas su Dueño;

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