Lagar
138 Topándome en la mejilla afilada, las horquetas, y un rastrillo masticando toda la pradera muerta, las unas bailan de mozas, las otras sueñan de viejas, torcidas, rectas, bruñidas, enmudecido coro: herramientas. Persigno mis pies errantes ajetreados como ellas y con la azada más pura, por que descansen y duerman voy persignando mi pecho y el alma que lo gobierna. Toque a toque la azada viva me mira y recorre entera, y le digo que me dé, al caer, la última tierra; y con ternura de hermana yo la suelto, ella me deja: azul tendal, adormecido, hermosura callada: herramientas.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=