Lagar
118 III Las mazorcas del maíz a niñitas se parecen: diez semanas en los tallos bien prendidas que se mecen. Tienen un vellito de oro como de recién nacido y unas hojas maternales que les celan el rocío. Y debajo de la vaina, como niños escondidos, con sus dos mil dientes de oro ríen, ríen sin sentido... Las mazorcas del maíz a niñitas se parecen: en las cañas maternales bien prendidas que se mecen. Él descansa en cada troje con silencio de dormido; va soñando, va soñando un maizal recién nacido.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=