Lagar

103 Amapola de California A Eda Ramelli Llama de la California que solo un palmo levantas y en reguero de oro lames las avenidas de hayas: contra amapola que llevas color de miel derramada. La nonada por prodigio, unas semanas por dádiva, y con lo poco que llevas, igual que el alma, sobrada, para rendir testimonio y aupar acción de gracias. En la palma apenas duras y recoges, de tomada, como unos labios sorbidos tus cuatro palabras rápidas, cuando te rompen lo erguido y denso de la alabanza. Californiana ardentía, aguda como llamada, con cuatro soplos de fuego que das a la ruta pávida a quien no sabes parar, ni irte corriendo a su zaga.

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