Tala

80 Como el maguey, como la yuca, como el cántaro del peruano, como la jícara de Uruapan, como la quena de mil años, a ti me vuelvo, a ti me entrego, en ti me abro, en ti me baño! Tómame como los tomaste, el poro al poro, el gajo al gajo, y ponme entre ellos a vivir, pasmada dentro de tu pasmo. Pisé los cuarzos extranjeros, comí sus frutos mercenarios; en mesa dura y vaso sordo bebí hidromieles que eran lánguidos; recé oraciones mortecinas y me canté los himnos bárbaros, y dormí donde son dragones rotos y muertos los Zodíacos. Te devuelvo por mis mayores formas y bulto en que me alzaron. Riégame con tu rojo riego y ponme a hervir dentro tu caldo. Emblanquéceme u oscuréceme en tus lejías y tus cáusticos. ¡Quémame tú los torpes miedos, sécame lodos, avienta engaños; tuéstame habla, árdeme ojos, sollama boca, resuello y canto, límpiame oídos, lávame vistas, purifica manos y tactos!

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=