Tala
62 Y de verdad yo soy la larva desgajada de otra ribera, que resbala país de hombres con su hueso de sueño y niebla. ¡Que no raya su pobre llano, y no lo arruga de su huella, que no echa vaho de jadeo contra la piedra de una puerta! ¡Que dormida dejó su carne, como el árabe deja la tienda, y por la noche, sin soslayo, llegó a caer sobre su puerta!
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=