Tala

143 Gracias en el mar A Margot Arce Por si nunca más yo vuelvo de la santa mar amarga y no alcanza polvo tuyo a la puerta de mi casa, en el mar de los regresos, con la sal en la garganta, voy cantándote al perderme: ¡gracias, gracias! Por si ahora hay más silencio en la entraña de tu casa, y se vuelve, anocheciendo, la diorita sin mirada, de la joven mar te mando, en cien olas verdes y altas, Beatrices y Leonoras, y Leonoras y Beatrices, a cantar sobre tu costa: ¡gracias, gracias! Por si pones al comer plato mío, miel, naranjas; por si cantas para mí, con la roja fe insensata; por si mis espaldas ves en el claro de las palmas, para ti dejo en el mar: ¡gracias, gracias!

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=