Ternura

92 Bendita sea tu fuerza cuando majes al destino, y te aúpe en la derrota, y devuelva lo perdido. Bendito de Dios galopes; el mar navegues bendito. Bendito vayas y vuelvas Nunca te traigan herido. Bendito entres por las casas, alzada de árbol florido, y Raquel te sepa suyo, y arribado sin caminos. Bendito vayas de muerto como el pez de tres abismos, repechando las cascadas de Padre, de Hijo y Espíritu. II Bendita seas andando por la tierra sembradía que se vuelve con los surcos para decirte bendita. Los pájaros que te cruzan como al Ángel y a Tobías le dejen caer su gracia a la madre que camina.

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