Ternura

148 Plantando el árbol A la Tierra despertamos de su sueño de castor y en los brazos le dejamos el alerce danzador. Cantemos mientras el tallo toca el seno maternal. Bautismo de luz da un rayo y es el aire su pañal. Nombre no pide y no quiere; se lo dan con el nacer. Con su nombre vive y muere, y a otro lo pasa al caer. Lo entregaremos ahora a la buena agua y a vos, sol que cría y sol que dora y a la tierra hija de Dios. El Señor le hará tan bueno como un buen hombre o mejor: en la tempestad sereno, y a la siesta amparador. Yo lo dejo en pie. Ya es mío y le juro protección, cuando el viento, cuando el frío, cuando el hombre matador. * * Los«cuando»correspondena viejos giros idiomáticos del español.

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