Ternura
126 Pinar Vamos cruzando ahora el bosque y por tu cara pasan árboles, y yo me paro y yo te ofrezco; pero no pueden abajarse. La noche tiende las criaturas, menos los pinos que son constantes, viejos heridos mana que mana gomas santas, tarde a la tarde. Si ellos pudieran te cogerían, para llevarte de valle en valle, y pasarías de brazo en brazo, corriendo, hijo, de padre en padre...
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=