Desolación

94 A Noel ¡Noel, el de la noche del prodigio, Noel de barbas caudalosas, Noel de las sorpresas delicadas y las sandalias sigilosas! Esta noche te dejo mi calzado colgando en los balcones: antes que hayas pasado frente a ellos, no viertas tus bolsones. Noel, Noel, te vas a encontrar húmedas mis medias de rocío, mirando con ojitos que te atisban las barbazas de río... Sacude el llanto y deja cada una perfumada y llenita, con el anillo de la Cenicienta y el lobo de Caperucita... Y no olvides a Marta. También deja su zapatito abierto. Es mi vecina y yo la quiero, desde que su mamita ha muerto. ¡Noel, dulce Noel, de las manazas florecidas de dones, de los ojitos pícaros y azules y la barba en vellones!...

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