Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz
91 I. Mujer del siglo xx La socialización política de Olga empezó a destacarse en 1931 cuando participó en grandes manifestaciones estudiantiles en contra de la dictadura del general Carlos Ibáñez del Campo (1927-1931) llegado al poder después de los golpes de 1924 y 1925. Carlos Ibáñez ya estaba debilitado por la crisis de 1929 que paralizó las economías de los países latinoamericanos y afectó a la producción del nitrato chileno. En 1935, asumió a tiempo completo el puesto de profesora de Estudios Sociales en el Liceo Experimental Manuel de Salas, invita- da por la directora Irma Salas Silva (universitaria, educadora y femi- nista), donde se dedicó a la preparación e impresión de materiales didácticos como sus Cuadernos de Estudios Sociales . Este Liceo se for- mó gracias a un decreto del presidente Juan Estaban Montero y de la Directora General de Educación Secundaria, Amanda Labarca (gran feminista también). Olga Poblete fue una de las primeras profeso- ras en implantar nuevas técnicas metodológicas y pedagógicas de la enseñanza como poner al alumno en el centro del aprendizaje. Po- demos decir que participó en la reinvención del modelo educativo que inspiró otros modelos más allá de las fronteras chilenas. En ese momento no quiso integrar ningún partido político aunque recibía invitaciones de parte de radicales, socialistas y comunistas. A nivel internacional, los años 1936-1939 coinciden con la gue- rra civil española. Olga se involucró en la asistencia al bando repu- blicano y participó en la organización del Socorro Rojo recuperando y distribuyendo alimentos y medicinas. En 1938, participó y actuó en favor de la victoria del candidato socialdemócrata Pedro Aguirre Cerda, candidato del Frente Popular (alianza entre los radicales, los comunistas y los socialistas) en las elecciones presidenciales de oc- tubre de ese mismo año. En este apoyo político se pueden percibir las preocupaciones de Olga Poblete por la educación y las reformas sociales que consideraba necesarias. Para ella, el Frente Popular era la única solución para oponerse al fascismo, a la continuación ideo- lógica de Ibáñez del Campo y lograr el desarrollo social. Una de sus colegas, María Marchant insistió en que se com- prometiera más y la llevó al Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (memch) creado por Elena Caffarena, Graciela
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