Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

66 olga poblete Reconocimientos Olga recibió muchos reconocimientos en nuestro país y el extranjero. Entre otros, fue distinguida con el Premio Lenin de la Paz, equiva- lente en Occidente al Premio Nobel de la Paz, entregado anualmente por el Consejo Mundial de la Paz a «individuos que hubieran contri- buido a la causa de la paz entre los pueblos». Han sido galardonados con este premio Isabelle Blume, Pablo Picasso, Rafael Alberti, Hor- tensia Bussi, Dolores Ibárruri, Angela Davis, Eugénie Cotton, Luis Corvalán, David Alfaro Siqueiro, Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Lázaro Cárdenas, Salvador Allende, Rameshvari Neru, entre otros. El año 2022 recibió un importante reconocimiento en su his- tórica y querida comuna, donde vivió con su familia desde antes de 1940: fue nombrada Hija Ilustre de Ñuñoa junto a grandes lu- chadoras, como Inés Erazo y Daniela Vega. Treinta años antes, en 1992, había escrito la historia de la comuna a través de un proyecto fondec postulado desde la «Casa de Todos de Ñuñoa» en colabora- ción con un destacado grupo de vecinos(as) como Eliana Bronfman, Graciela Torricelli y Aníbal Reyna. El proyecto se tituló «Nuñohue: Identidad y Memoria». El Colegio de Profesores de Chile la recono- ció al nombrar a su valioso Centro de Documentación «Olga Poble- te». También llevan su nombre un preuniversitario de la comuna de Conchalí, un centro de madres de Arica, agrupaciones de mujeres de nuestro país, un modesto pasaje de la comuna de Macul, entre otros. En 2024, por decreto municipal, la conocida Casa de la Mujer de Ñuñoa pasó a llamarse «Casa de la Mujer Olga Poblete». En 1959, uno de sus alumnos del Liceo Manuel de Salas (lms) la describió en un artículo de la Revista Vilano : Estaba hecha de una arcilla pulida y compacta, exquisitamente frágil y delicada, al parecer; pero vital y simple. Nunca supimos si su prodigiosa sencillez le era innata o era el resultado de una larga tarea de autoperfeccionamiento. Y esta mujer extraordina- ria tenía una clara firmeza de diamante. No condescendía ante nuestros renuncios ni deficiencias. Enseñaba sin proponérselo, nunca alzaba la voz, nunca caía en destempladuras de ánimo. Incitaba a actuar. Era una infatigable y organizada trabajadora.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=