Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz
404 olga poblete eran un delegado más entre cerca de tres mil congresistas; a medida que la opinión exterior y especialmente aquella que se había defen- dido hasta entonces contra la creciente aceptación por los pueblos de los postulados de la Paz, tildándolo de maniobra comunista, de consigna agitada por Moscú para pilotear un tropel de ingenuos, comenzaba a entrever la importancia del Congreso a medida que la trascendencia del Congreso de Varsovia ya no se podía ocultar a los pueblos occidentales, esa misma prensa hostil se vio obligada a co- mentarlo. El 16 de noviembre, el diario Le Monde , de París, titulaba su información: «La libertad de discusión ha sido garantida a los de- legados al Congreso de Varsovia»; el mismo diario anunciaba el 18 de noviembre: «El Congreso de Varsovia se ha abierto en una atmós- fera de liberalismo burgués». El 24 de noviembre Le Monde , publi- có entre sus editoriales uno con el título: «La lección de Varsovia», donde entre otros significativos párrafos, el editorialista decía: «Si es que hay una lección en el Congreso de Varsovia es que al Occidente le falta bastante para dar a su ideal de paz un contenido positivo que cada uno pueda percibir. El tono belicoso de ciertos periódicos ame- ricanos no facilita por cierto, esta tarea indispensable». Como los pueblos ya están aprendiendo a leer la prensa unilateral que aun cree que las ideas son simples enunciados de palabras, y que los hombres y mujeres de 1951 carecen de reflexión y de juicios com- parativos, como la misma falta de informaciones a que se nos somete nos ha obligado a crear un nuevo sentido para captar la gran realidad más allá de las cortinas del silencio o de la propaganda, les fue fácil a los pueblos del mundo leer en las entrelíneas, y presentir en la inten- sa preocupación que había por desvirtuar la grandeza de los trabajos que se desarrollaban en Varsovia, que algo decisivo y de gran signifi- cación tenía reunidos a los amigos de la paz en la capital de Polonia. Indigna actitud del gobierno británico Estaba aún fresca en Europa la expectación provocada por la acti- tud del gobierno británico al rechazar la entrada al país a nume- rosas personalidades mundiales, que concurrían al Congreso cuya sede había sido fijada en Sheffield. Con esta medida adoptada en
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=