Olga Poblete. Educadora, historiadora, feminista, militante de la paz

227 III. feminista cuarto pisos muchas veces y también en las comidas de la Casa Internacional. He mirado el río, mi gran amigo y la Tumba de Grant y te he dicho miles de veces que tengo una fe infinita en ti y una confianza ilimitada en tus condiciones. Sé como nadie lo que tú estás viviendo y cómo lo estás viviendo y me alegro por los tuyos, por la educación chilena y por el pueblo de esta tierra. Ojalá hubiera unos miles de Olgas Pobletes y entonces tendría- mos mujeres inteligentes, fervorosas, vigorosas, audaces, realiza- doras y sensibles a todo lo grande, bueno y bello que existe 55 . Para comprender la significancia histórica de dichos viajes –sin duda, tan distinta a la experiencia actual de viajar– podemos men- cionar que tanto la participación de María Marchant en la misión pedagógica en Caracas, como los estudios de Olga Poblete en Nueva York, fueron consignados en el periódico La Nación . En el caso de Olga, los ejemplares del 25 de julio y el 2 de agosto de 1944 men- cionaron que el memch y la Asociación de Mujeres Universitarias le habían rendido homenajes antes de su viaje. De acuerdo con María Fernanda Lanfranco (2022), fue en dicha estancia que Olga conoció a Heloise Brainerd, integrante de la Women’s International League for Peace and Freedom (wilpf ) , organización en la que participó a distancia en los siguientes años, pese a la existencia de barreras es- tructurales, económicas e idiomáticas, como ha destacado la autora. A su retorno a Chile, en 1946, Olga asumió mayores responsabili- dades en el Movimiento Pro Emancipación de las Mujeres de Chile, siendo su Secretaria General hasta su disolución en 1953. En este contexto, participó de la formación de la Federación de Mujeres de Chile (fedech). Por entonces, María Marchant continuó su militancia en el memch y en el Partido Comunista, al que ingresó en un masivo acto en 1945 (Arrate y Rojas, 2003). Al año siguiente fue designada intendente de Santiago por el presidente Gabriel González Vide- la en 1947, en un contexto de fuertes presiones contra la presencia 55 Agradezco a Marisol Zacarelli, de la Fundación Olga Poblete, la digitalización de esta carta.

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