Palabras para la memoria. Recinto poético para el nunca +

170 que está frente al mar sólo salta la belleza, perros nadan en venas de fuego las gitanas yacen atrapadas en un árbol de manos que las van desnudando de a poco. La maldad voltaica sigue levantándose de las uñas sienta en la fuente de una plaza pública a quien tenga aún una memoria que siga chorreando ángeles, toco una guitarra retorcida, al ritmo de los perros que siguen nadando en venas de fuego, negativos fotográficos aparecen en las fuentes de las plazas públicas una pareja se reconoce en uno de ellos. Él dice: «pensar que así estuve, me sentaron, me amarraron, me torturaron, me ensangrentaron, y con las manos incendiadas por muchas líneas ajenas, cierta noche tomé los cimientos de la locura desperté al diente en las encías del verano

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