Reforma Agraria chilena: causas, fases y balance

Reforma Agraria Chilena: causas, fases y balance 41 ríodo, la Confederación Triunfo Campesino con el apoyo del Estado, alcanzó a 64.000 afiliados; la Confederación Ranquil, apoyado por los partidos de la izquierda, 44.000; y, la Confederación Libertad, con la asistencia de la Iglesia Católica, 29.000. La evolución de las preferencias de las afiliaciones sufrió un vuelco entre 1970 y 1973. En 1970 el 47% de los afiliados pertenecía a la Confederación Triunfo Campe- sino y el 30,95% a la Confederación Ranquil. En 1973 el porcentaje de los afiliados a la Confederación Triunfo Campesino bajó a 20,95%, mientras que la Confederación Ranquil subió a 43,60%. Sin embargo, en términos absolutos, todas las confederacio- nes aumentaron sus afiliados. La Conferencia de Sindicatos de Empleadores Agrícolas se originó en virtud de la Ley N° 16.625 de 1967 sobre sindicalización campesina. La misma ley que permitió una amplia libertad sindical a los asalariados agrícolas y que posibilitó una difusión del movimiento campesino como nunca se había alcanzado, dio origen a los sindica- tos de empleadores 40 . 2.2 Fase de transformaciones estructurales período 1964 – 1973. En 1967, el gobierno del Presidente Frei envió una nueva ley de Reforma Agra- ria, rotulada como Ley 16.640. Mucho se ha escrito al respecto, pero habría que des- tacar los entretelones políticos que hubo cuando esta se aprobó. En efecto, había con- tradicciones manifiesta entre el empresariado urbano-industrial y el agrícola. Incluso éste también estaba fraccionado entre los latifundistas tradicionales y los agricultores capitalistas modernizados. Hay algunos ensayos que destacan estos conflictos 41 , que si no hubiera existido habría habido una más férrea oposición de los partidos de de- recha. El sector urbano- industrial y el de las agroindustrias estaban conscientes de que el atraso de la agricultura acarreaba serios problemas al país y qué éstos iban en au- mento. Era necesario tomar medidas que no fueran las que nacían de los reclamos de los agricultores. Y esas medidas se tenían que basar en una modernización rápida de la agricultura. Había constancia que varias iniciativas basadas desgravámenes habían fracaso, como también, la aplicación de otras políticas monetaristas. Por otra parte, la nueva burguesía financiera y comercial muy poco quería saber de los resabios de esa antigua aristocracia agraria. Aún más, algunos sectores de de- recha clamaban para terminar con el peso político cuasi heredado de esta aristocracia, que no se correspondía con el aporte real de esos grupos empresariales en la segunda mitad del Siglo XX. La nueva ley se promulgó en noviembre de 1967, con un fuerte apoyo parla- mentario. Sobre sus características y su aplicación mucho se ha escrito. Sin embargo, lo que hay que destacar es que esta ley y su modificación presentada en 1969 para 40 Gómez, Sergio (1972) “Los empresarios agrícolas”. ICIRA. 41 Ibid.

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