Optimización del riego en paltos y cítricos

Q = caudal del sistema de riego (L/s o m 3 /h) C = constante 0,295 para el caudal en L/s, o 0,083 para el caudal en m 3 /h [NaOCl] = concentración comercial del hipoclorito de sodio (fracción; 10%= 0,1 ) Xa = concentración de cloro deseada en el punto de inyección (3 a10 mg/L) Obturación por precipitados de sales de baja solubilidad Según la calidad del agua de riego, esta puede venir cargada con sales de baja solubilidad, como los carbonato de calcio, óxidos de hierro y sales de manganeso, que tienden a precipitar y obturar los emisores. Sin embargo, la solubilidad de estas sales aumenta considerablemente a pH ácido, por lo que una forma de prevenir su acumulación es acidificar el agua de riego. Los ácidos más utilizados para esto son el sulfúrico, el fosfórico y el nítrico, debiendo realizarse la prueba de titulación con la adición del ácido a utilizar, para lograr un pH entre 2 y 3 en el emisor más alejado de la válvula del sector. Para lograr esta concentración se puede utilizar la siguiente fórmula: 3Á5!67 % 8 = 9+ × : × 16,67 Donde: [Ácido (%)] = concentración de ácido requerida para un pH bajo 3 AN = ácido necesario en litros por cada m 3 de agua de riego (dato de prueba de titulación) Q = caudal del equipo en m 3 /h T = tiempo de inyección en minutos 16,67 = factor de conversión del caudal de m 3 /h a litros/min Para ajustar la solución, se recomienda concentrar el ácido al 10% en el estanque, e inyectar la solución a baja presión con los emisores trabajando al caudal mínimo. Luego de 3 minutos, recolectar agua del emisor más lejano a la válvula del sector de riego y medir el pH con papel tornasolado, si el pH es mayor a 3 se debe aumentar la concentración del ácido en el estanque. Para hacer un tratamiento correctivo (obturación de los emisores, bajo coeficiente de uniformidad), una vez alcanzado el pH deseado se detiene el riego del sector y se deja reposar el sistema con el ácido por 12 horas; luego realizar un lavado bajo presión (Ferreyra y Sellés, 2013). Si el agua de riego es de buena calidad, se recomienda realizar tratamientos preventivos una vez al mes, siguiendo el mismo procedimiento. Otra forma de prevenir este problema es inyectar la solución de ácido en la etapa final de cada riego; de esta forma, el el agua tratada es la que permanece dentro del sistema entre dos riegos consecutivos. Conclusiones y recomendaciones En síntesis, ejecutar una rutina de inspección del sistema de riego ayudará al operario a identificar oportunamente posibles problemas en el equipo, aumentando su vida útil y asegurando la entrega eficiente de agua al cultivo. Para esto es fundamental contar con los dispositivos de diagnóstico en el cabezal de riego (amperímetro, manómetros,

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