Palabra Pública N°36 noviembre - diciembre 2025 - Universidad de Chile

palabra crítica A rtefacto anacrónico, y sin duda en la estela de El realismo socialista (Raúl Ruiz y Valeria Sarmien- to, 1973/2023), Esperando a Godoy es el testimonio de un país que dejó de existir. Filmada en pleno gobierno de la Unidad Popular, la película fue realizada por tres jóvenes estudiantes de la Escuela de Artes de la Comu- nicación de la Universidad Católica —Rodrigo González, Sergio Navarro y Cristián Sánchez—, quienes habían asistido a un taller de Raúl Ruiz donde expuso parte de susmétodos de traba- jo y obras en proceso bajo el concepto del llamado “cine de indagación”. Sin más, este grupo de realizadores de- cidió filmar con premisas similares: un acercamiento agudo a la realidad social del país pasado por un tamiz modernista inspirado en Ruiz, pero también en los filmes de las nuevas olas europeas que admiraban. El re- sultado fue Esperando a Godoy , una película que se creía perdida hasta el año 2018, cuando empezó su pro- ceso de restauración. Tras la muerte de González y Navarro, Cristián Sánchez decide terminarla, pre- sentándola en 2024 en festivales, y ahora en la cartelera local. Película-espejo de El realismo so- cialista , comparte con ella varios elementos. El primero es su elen- co y equipo de producción (Juan Carlos Moraga, Waldo Rojas, Jorge Müller, Carmen Bueno, entre otros). También, el hecho de ser un retrato “intestinal” de los procesos internos y la vida cotidiana de la Unidad Po- pular, y de compartir un tono irónico respecto del rol de las capas medias intelectuales confrontadas al cambio social. Ahora bien, si El realismo socia- lista se acercaba desde la realidad de dos personajes —un obrero y un in- telectual del partido—, en Esperando a Godoy el acercamiento parece más caótico y coral. Lo que en la primera era el fracaso de un frente poético que llevaba al escritor hacia una deriva ideológica derechizada, en la segunda es más bien una serie de discusiones y acontecimientos que exponen el lu- gar paradójico de la cultura frente a la transformación social. El Chile que se muestra en Esperan- do a Godoy parece de otro mundo. Se representa la subjetividad de un país trastocado, volcado hacia lo colecti- vo, inmerso en una escena general de toma de la palabra y circulación de ideas, propios de una coyuntura en proceso de cambio. Pero la mirada del filme no es restaurativa ni épica. Entre pequeñas rencillas de poder, el miedo a perder privilegios de clase y la afir- mación de una política cultural que, a la larga, conduciría a la disolución del estatus del intelectual, los personajes se debaten entre la rigidez dogmática de la formación de cuadros y la actitud protoburguesa del complot posible. Así, las discusiones —que transcurren entre casonas culturales, casas y ba- res— parecen darse en el marco de un proceso inclaudicable, que avanza con o sin los acuerdos individuales. Escenas notables encontramos por doquier: la primera muestra a un escritor identificado con el proceso allendista que intenta organizar una suerte de taller de creación literaria inspirado en un programa de gobierno que busca empoderar a las bases para una literatura verdaderamente popu- lar. Pero es un escritor obrero quien lo interpela: “¿Si yo escribo, ustedes iván pinto Crítico de cine e investigador. Académico de la UniversidadMayor. Esperando a Godoy, de Sánchez, González y Navarro En busca del tiempo perdido cine 60

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=