Palabra Pública N°33 dic 2024 /ene 2025 - Universidad de Chile
dejar que el pensamiento surja y comenzar a tejer redes, a armar y desarmar esas obras, esas conexiones, y buscar la forma de comprendermejor una realidad cada vezmás com- pleja e inaprensible. Porque funciona así: uno avanza, por ejemplo, por las páginas de Lo que no vemos, lo que el arte ve , y se va encon- trando con nombres de artistas o con obras puntuales que la escritura de Speranza —su talento para describir esos trabajos, para conectarlos con la tradición, para si- tuarlos críticamente en un espacio nuevo— consigue transformar en algo fasci- nante y enigmático, lo que obliga, muchas veces, a dete- ner la lectura y a buscar esas obras y quedarse detenido un tiempo ahí, contemplando eso que a ella la deslumbró y que ahora a uno también. Pueden ser las obras incla- sificables de los argentinos Faivovich & Goldberg o el trabajo impresionante y urgente de Forensic Architec- ture: la crítica como una forma de ampliar el mundo de los lectores. Como cuando escribe sobre la artista ruma- na Agnes Denes y esa obra desconcertante que es Tree Mountain – A Living Time Capsule – 11.000 Trees, 11.000 People, 400 Years , una idea que se materializó en Finlan- dia, donde plantó un bosque de once mil abetos blancos —el primer bosque virgen creado por el hombre—, y que si uno abre Google Maps y escribe “Tree Mountain Fin- N unca se sabe bien qué puede haber adentro de un museo, qué conexiones inesperadas pueden surgir de las exhibiciones temporales o de la co- lecciónpermanente.LacríticaargentinaGraciela Speranza (1957) lo tiene muy claro, y se entrega a lo incierto con la felicidad de quien recuerda que ha encontrado ahí cosas extraordinarias. Pero realmente extraordinarias. Im- pulsos que la han llevado a sentarse frente a un computador y escribir una reseña o un ensayo y publicarlo rápidamen- te en Otra part e —la revista que fundó y dirige hace más de veinte años—, o ensayar ideas, imágenes y permitir que el pensamiento les dé un orden —un atlas, una carto- grafía, un puzle— hasta dejar que el lenguaje haga lo suyo y entonces se conviertan en libros, ensayos tan estimulantes como lúcidos —desbor- dados de curiosidad, rigurosos, exigentes, que conectan el arte contemporáneo con la literatura y que permiten ver el mundo con otros ojos—; es decir, la crítica como forma de arte: Fuera de campo. Literatura y arte argentinos después de Duchamp (2006), Atlas portátil deAméricaLatina.Arte yficcio- nes errantes (2012), Cronografías. Arte y ficciones de un tiempo sin tiempo (2017) o su última obra, Lo que no vemos, lo que el arte ve (2022), todos publicados por Anagrama, y en los que Speranza recorre libros, películas y exposiciones —con un entusiasmo que contagia rápidamente al lector— para así Captura de pantalla de Google Maps de la obra Tree Mountain – A Living Time Capsule – 11.000 Trees, 11.000 People, 400 Years , de la artista Agnes Denes. Crédito: Google Maps “Argumentar el entusiasmo es un gran disparador de la crítica para mí. El 99% de lo que he escrito es producto de ese impulso”. 27
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