Palabra Pública N°33 dic 2024 /ene 2025 - Universidad de Chile
porencimadelateoríaeconómicadela sustitución y las fantasías de interacti- vidad. Debe avanzar hacia un análisis existencial. La naturaleza protésica de la tecnología debe ser reconocida más allá de su funcionalidad, ya que desde el principio de la humanidad el acceso a la verdad siempre ha dependido de la invención y el uso de herramientas. Este hecho sigue siendo invisible para muchos, lo que hace que el conflicto entre la evolución de lasmáquinas y la existencia humana parezca originar- se en una ideología profundamente arraigada en la cultura. Vivimos en varios bucles de retroali- mentación positiva presentados como cultura. Desde el comienzo de la so- ciedad industrial moderna, el cuerpo humano ha estado subordinado a ritmos repe- titivos y, en consecuencia, la mente humana ha sido sub- sumida por las profecías de la industria. Ya sea el sueño americano o el sueño chino, el enorme potencial huma- no ha sido suprimido en favor de una ideología consumista. En el pasado, la filosofía se encargaba de limitar la arrogancia producida por las máqui- nas y de liberar a los sujetos humanos de los bucles de retroalimentación en nombre de la verdad. Hoy en día, los fi- lósofos de la tecnología están ansiosos por afirmar estos bucles de retroali- mentación como el camino inevitable de la civilización. El ser humano re- conoce ahora la centralidad de la tecnologíaqueriendo resolver todos los problemas como si fueran problemas técnicos. La velocidad y la eficiencia gobiernan toda la sociedad como antes solo gobernaban las disciplinas de in- geniería. El deseo de los educadores de realizar un cambio paradigmático en pocos años desacredita cualquier re- flexión fundamental sobre la cuestión de la tecnología, y volvemos a entrar en un bucle de retroalimentación. En con- secuencia, las universidades siguen produciendo talento para la indus- tria tecnológica, y este talento pasa a desarrollar algoritmos más eficien- tes para explotar la privacidad de los usuarios y manipular la forma en que consumen. Para las universidades, debería ser más urgente abordar es- tas cuestiones que reflexionar sobre la prohibición del Chatgpt. ¿Puedeel serhumanoescapardeeste ciclo de retroalimentación positiva, tan arraigado en la cultura contem- poránea, de profecía autocumplida? En 1971, Gregory Bateson describió un ciclo de retroalimentación que atrapa a los alcohólicos: una copa de cerveza no me matará; vale, ya empecé, una segunda estará bien; bueno, ya van dos, ¿por qué no tres? Un alcohólico, si tiene suerte, puede salir de este ci- clo de retroalimentación positiva al “tocar fondo”, sobreviviendo a una enfermedad mortal o un accidente automovilístico, por ejemplo. Esos afortunados supervivientes desarro- llan entonces una intimidad con lo divino. ¿Pueden los seres humanos, los alcohólicos modernos, con toda su inteligencia y creatividad colec- tiva, escapar de este destino de tocar fondo? En otras palabras, ¿puede el ser humano tomar un giro radical y orientar la creatividad en una direc- ción diferente? ¿No es precisamente esta oportunidad la que brindan las máquinas inteligentes de hoy en día? Como prótesis en lugar de seguidoras de patrones mecánicos, las máqui- nas pueden liberar al ser humano de la repetición y ayudarnos a fomentar el potencial humano. Cómo adquirir esta capacidad transformadora es, fundamentalmente, nuestra preocu- pación actual, no el debate sobre si una máquina puede pensar, lo cual es simplemente una expresión de crisis existencial e ilusión trascendental. Tal vez algunas premisas nuevas so- bre las relaciones entre humanos y máquinas puedan liberar nuestra imaginación. Aquí hay tres (aunque sin duda se pueden agregar más): 1) En vez de detener el desarrollo de la ia, detengamos la estereotipación antropomórfica de las máquinas y desarrollemos una cultura adecua- da de prótesis. La tecnología debería utilizarse para realizar el potencial de sus usuarios (aquí tendremos que entablar un diálogo con la teoría de las capacidades de Amartya Sen) en lugar de ser su competidora o redu- cirlos a patrones de consumo. 2)Enlugardemitificarlasmáquinasy la humanidad, comprendamos nuestra realidad técnica actual y su relacióncon diversas realidades humanas, para que esta realidad técnica pueda integrarse con ellas para mantener y reproducir la biodiversidad, la noodiversidad y la tecnodiversidad. 3) En vez de repetir la visión apocalíptica de la historia (expresada, en su forma más secular, en el fin de la historia de Kojève y Fukuyama), liberemos la ra- zón de su camino fatal hacia un final apocalíptico. Esta liberación abrirá un campo que nos permitirá experimentar formas éticas de convivencia con las máquinas y otros seres no humanos. Ninguna invención llega sin obs- táculos y problemas. Aunque estos obstáculos son más conceptuales que técnicos, ignorar lo conceptual es precisamente lo que permite que crezca el mal, como resultado de una perversión en la que la forma prevale- ce sobre el fundamento. Solo cuando nos liberemos de los estereotipos cul- turales y de la profecía autocumplida de la industria tecnológica podremos desarrollar una mayor comprensión de las posibilidades del futuro, que no pueden basarse únicamente en el análisis de datos y la extracción de patrones. Es muy probable que, antes de que lleguemos a ese punto, los profetas industriales de nuestro tiempo ya hayan comprendido que las máquinas pueden predecir el fu- turo mejor que ellos. Traducción de Evelyn Erlij Este artículo fue publicado originalmente en E-flux . "¿Puede el ser humano tomar un giro radical y orientar la creatividad en una dirección diferente? ¿No es precisamente esta oportunidad la que brindan las máquinas inteligentes de hoy en día?" 21
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