Palabra Pública N°33 dic 2024 /ene 2025 - Universidad de Chile

manes en el continente, se cometió el primer genocidio del siglo xx, una campaña de exterminio para evitar un levan- tamiento en Namibia, en 1904. El libro tiene como telónde fondo ese tipode atrocidades, y sigue las historias de tres protagonistas en una ciudad sin nombre en el África Oriental Alemana: Ilyas, quien es re- clutado por las tropas coloniales alemanas cuando aún es un niño, su hermanamenor Afiya, quien crece entre cuida- dores abusivos, y Hamza, un voluntario askari arrepentido que se enamora de Afiya. La novela explora la motivación que tenían los soldados africanos para combatir en las tro- pas europeas. “Puede parecernos contradictorio ahora, pero era un fe- nómeno”, dice Gurnah. “Africanos e indios del sur de Asia lucharon para los británicos, los alemanes, los franceses, los portugueses. ¿Por qué alguien iba y se alistaba en una colonia? ¿Quién iba y se convertía enmercenario del ejérci- to colonial para luchar contra su propio pueblo? Fue una de las razones para querer escribir sobre ello”, agrega. La vida, después además es una investigación sobre lo que sucede después del conflicto, sobre el trauma y la reparación. Los personajes son retratados en su coti- dianidad, en los pequeños momentos de felicidad que comparten. No se trata de grandes héroes nacionales, sino de pequeñas personas que intentan reconstruir su vida, aferrándose a sus costumbres, en un contexto de violencia y opresión. El tema es, de alguna manera, una constante en la obra de Gurnah, quien de todos modos no cree que la literatura deba cumplir una función social, incluso en estos tiem- pos, en que los migrantes son víctimas de los ascensos de la extrema derecha en el mundo y, en particular, de las medidas contra los refugiados que han adoptado distintos países de la Unión Europea. “La literatura desempeña el papel que siempre ha desempeñado. Forma parte de cómo vivimos. Leemos porque a la gente le gusta leer, aprende- mos y disfrutamos con ello. No es su rol cambiar las cosas. Esa es nuestra responsabilidad”. Fotografía de John Gideon Okello, nombrado presidente de Zanzíbar en 1964, después de que el líder revolucionario derrocara al sultán Jamshid bin Abdullah. Crédito: Stringer/Africapix/afp 13

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