Antología de Andrés Bello

esta noble osadia del entendimiento, que le hace arrostrar 10s arcanos de la naturaleza, 10s enigmas del porvenir, no es posi- ble, sin hacerlo, a1 mismo tiempo, incapaz de todo lo grande, insensible a todo lo que es bello, generoso, sublime, santo; sin emponzofiar las fuentes de la moral; sin afear y envilecer la re- ligion misma. He dicho que todas Ias verdades se tocan; y aun no creo haber dicho bastante. Todas las facultades humanas for- man un sistema, en que no puede haber regularidad y armonia sin el concurso de cada una. No se puede paralizar una fibra (permitaseme decirlo asi), una sola fibra del alma, sin que to- das las otras enfermen. Las ciencias y las letras, fuera de este valor social, fuera de esta importancia que podemos llamar instrumental, fuera del barniz de amenidad y elegancia que dan a las sociedades huma. nas, y que debemos contar tambiCn entre sus beneficios, tienen un mCrito suyo, intrinseco, en cuanto aumentan 10s placeres y goces del individuo que las cultiva y las ama; placeres exqui- sitos, a que no llega el delirio de 10s sentidos; goces puros, en que el alma no se dice a si misma: . . .Medio de fonte leporum surgit amari aliquid, quod in ipsis floribus angit. (LUCRECIO) De en medio de la fuente del deleite un no sC quC de amargo se levanta, que entre el halago de las flores punza. Las ciencias y la literatura llevan en si la recompensa de 10s trabajos y vigilias que se les consagran. No hablo de la glona que ilustra las grandes conquistas cientificas, no hablo de la aureola de inmortalidad que corona las obras del genio. A pocos es permitido esperarlas. Hablo de 10s placeres mas o menos elevados, mas o menos intensos, que son comunes a todos 10s rangos de la rephblica de las letras. Para el entendimiento, como para las otras facultades humanas, la actividad es en si misma un placer: placer que, como dice un filosofo escocks, sacude de nosotros aquella inercia a que de otro modo nos entregaria- mos en daiio nuestro y de la sociedad. Cada senda que abren las ciencias a1 entendimiento cultivado, le muestra perspectivas encantadas; cada nueva faz que se le descubre en el tip0 ideal de la belleza, hace estremecer deliciosamente el corazon huma. 32

RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=