Diario de un joven norte-americano detenido en Chile: durante el período revolucionario de 1817 a 1819
- 174 - 3blignban B llerarme consigo, como pri- sionero, a la frontera, y que debianios par- tir sobre la iiiarcha. Dispuso, en conse- cuencia, que (10s 6 ires soldados se procii- rascii en 10salrcdedorcs 10s medios para contlucirmc. Pronto regresaron con una mula para niis baulcs y el csqueleto de iin caballo, viejo, descarnaclo y co,jo, una enjalina de niatlcra con iina sola pic1 de carncro para cnbrirla, y iiiia tira de cuero 6 lazo, como freno, todo lo que, segun se iiie prerino. kc destinaha para mi LIFO. Se me coloet e11 el ceiitro de la guerrilla, y con tal montura y conipallia enipcxB mi joriiada hkcia. las fronteras dc 10s indios, distaiites de alli, poi- la ruta que 1levSha- nios, mhs tlc setenla leguas. El camino clurante las primeras diex le- guas era poco mejor que cl que halmiiios traido de Gii;ilqui, una confinuatla slicesicin de rnoiitaiiac;cscarpadas y oscnros y nielan- cblicos bosqiics. Dim legiins I'uB ia distan- cia que se s c k ~ l 0 para la jornada de csa nocli~?, iioclic que no olvitlare jamas. En todo q u e 1 largo y horrible caiiiiiio 110 bri- llaba h la distancia la lux de cortijo ttlgu- no, 10s rayos de la luna amciiudo pcrma- necian ocultos durante riiillas eiitcras poi- la espesura de la floi-csta, y no se d i v i d x i
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