Judith Butler en Chile y en la Chile
INAUGURACIÓN DEL AÑO ACADÉMICO DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE aprobar los proyectos que deberán desarrollar las universidades del Estado, en línea con los princi- pios que guían el préstamo del Banco Mundial. Adicionalmente, debo destacar que recientemen- te se constituyó el Consejo de Coordinación de Universidades Estatales, entidad creada por la ley 21.094, el cual es presidido por la Ministra de Edu- cación y, en su ausencia, por su Vicepresidente, el Rector Vivaldi. En este ámbito tengo expectativas de que este Consejo de Coordinación cumpla con lo que la ley establece debe ser su función pri- mordial, esto es, “promover la acción articulada y colaborativa de las instituciones universitarias estatales”. Efectivamente, se hace necesario seguir fomentando entre las universidades del Estado un espacio colaborativo y de transferencia de capaci- dades, asunto en el que la Universidad de Chile ha jugado un rol muy importante, habiendo liderado este proceso de construcción de un espacio común entre las universidades estatales, pero que debie- ra continuar compartiendo buenas prácticas, así como apoyando a nivel regional la articulación con otras universidades estatales. En resumen, puedo decir que la Universidad de Chile cumple a cabalidad lo que el presidente Ma- nuel Bulnes tuvo en mente al momento de pro- poner su creación al Congreso, al expresar en su mensaje que “La necesidad de mejorar la enseñan- za, de extenderla a todas las clases de la sociedad y de uniformarla en todo el Estado, en cuanto sea posible, me ha movido a pensar en el estableci- miento de un nuevo cuerpo literario y científico que vele sobre este interesante objeto. Él, al mis- mo tiempo que metodizará la educación primaria y propagará la difusión de los estudios superiores, ofreciendo estímulo de honor y gloria a los talen- tos, servirá de un poderoso auxiliar a los trabajos que se emprendan por los diversos departamentos de la Administración”. Felicitaciones, pues, por el inestimable apoyo que a este respecto representa su institución, señor Rector. Por último, para terminar, no puedo dejar de men- cionar algunas de las desafiantes tareas que como División de Educación Superior –y futura Subse- cretaría de Educación Superior– estamos enfren- tando durante este periodo. Como es sabido, la ley 21.091 establece la creación de la Subsecretaría y la Superintendencia de Educación Superior. A partir del proceso de admisión 2021, la Subsecre- taría estará a cargo del Sistema de Acceso a la Edu- cación Superior. Quiero destacar que en las próxi- mas semanas ya contaremos con los respectivos Comités Técnicos del Sistema de Acceso, compues- tos por rectores de universidades, por una parte, y por rectores de institutos profesionales y centros de formación técnica, siendo ambos presididos por el futuro Subsecretario de Educación Superior. En estas materias, el principal desafío dice relación con la incorporación del subsistema técnico-pro- fesional, pero también con la puesta en marcha de una institucionalidad que deberá asumir los inelu- dibles cambios que, respecto del subsistema uni- versitario, deben hacerse a sus instrumentos de acceso, esto es, la PSU. También nos encontramos avanzando en la elabo- ración de la primera propuesta de bases técnicas para la regulación de aranceles, tarea en la que es- tamos trabajando con todas las instituciones ads- critas a la gratuidad, con el propósito de construir un sistema de aranceles que finalmente permita cumplir con lo que la ley establece, así como sus- tentar el sistema de gratuidad. Deseo aprovechar esta ocasión para agradecer a la máxima autoridad de la Universidad de Chile por haber aceptado la invitación que realizó a fines del año pasado la Ministra de Educación, con el propó- sito de conformar un Comité Asesor para la Edu- cación Superior. Esta instancia está formada por 17 rectores de universidades públicas y privadas, insti- tutos profesionales y centros de formación técnica, cuyo objetivo es trabajar durante seis meses en ma- terias que son fundamentales para el mejoramien- to del sistema. De este trabajo ya contamos con un primer logro: un acuerdo para incentivar que haya una mayor equidad de género en los órganos direc- tivos de las universidades, un documento que ya ha sido suscrito por varias universidades y que en el curso del año seguirá convocando a más institucio- nes. En esta materia, he de destacar el aporte que la Universidad de Chile ha podido hacer en tanto institución señera en esta materia en el sistema de educación superior. Por otra parte, hace un par de semanas iniciamos el trabajo de analizar, desde una perspectiva global, los problemas que presenta el financiamiento de la educación superior en Chi- le. Nuestro objetivo es buscar, en conjunto, caminos que permitan garantizar la sustentabilidad del sis- tema y disipar las incertidumbres que heredamos producto de una legislación compleja. Esta misma ley nos enfrenta también al importan- te desafío de crear herramientas para la susten-
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