Cultura y recoleccion folklorica

- ? [T - manera que las cafés topless'na estaban llenos y no entraba ¡ el \ publico como desesperado a ver esta novedad recientemente importada'de;norte- américa;rentünces los cüeños -rié'-estbs cafés topless estaban parados en las puertáB y se movían al ritmo de la música y le decían a la gente que pasaran que teñían-oportunidad de gozar un momento estupenda aden­ tro. Hay salones de flippers por todas partes, los salones de fli­ ppers son maravillosos. El flipper mismo es una gran máquina de nues­ tra sociedad consumista. Yo soy un admirador del flipper, no lo prac­ tico, pero ante las pantallas que están al final del flipper, de fren­ te al que lo usa, frente a esas pantallas yo digo Iah! ahora entiendo •porqué Andylüarhol hizo pop-art. , Son realmente maravillosas, además están armadas de tal manera que.a uno le.resulte fascinante. Uno no necesita mirar directamente, pues los números están expresados con co­ lores muy brillantes y que no actúan directamente sobre uno sino que actúan de una manera subliminal (subrepticia). En estas pantallas ca­ si siempre hay una mujer con muy poca ropa, un calzoncito y un sostén, generalmente peludas. Fue notable un trio de muchachas que pasó. El del centra iba con una grabadora y los de los extremos iban con baffles con parlantes, de tal manera que al pasearse estos tres en la cálle toda la gente tenía que ir apartándose, mientras ellos iban portando su música y su consumismo. Uno ahí ya dice: estoy perdido, esto no es chiste, estos no somos los chilenos, nosotros no estamos allí, esto no está desidentificando, nos está destruyendo. Sin embargo, por esta cuestión de la necesidad de ocupar el tiempo pre­ cioso de las vacaciones en un trabaja específico que a uno le interesa, para el cual no hay tiempo normalmente pues uno tiene que trabajar en otra cosa, tuve que ir donde Madariaga, que vive en el campo, y des­ pués como quedó un margen de tiempo alcancé a visitar a algunos poetas que dicen que vivían en tal parte. Bien, fui donde Madariaga y el con sumismo se terminó ahí mismo. No existía, no existió más. Bastaba substraerse, bastaba quedarse en la casa para hacer desaparecer el cojn sumismo y Madariaga comenzó a plantear una cultura distinta y opuesta a la consumista. Además de plantear y mostrar esta cultura, el decía: ■yo me encuentro capaz de ir a dar una charla sobre poesía popular. Y Madariaga vive en la quebrada de los cerros, el último' del .cordón ‘que viene del cerro La lamparía. Madariaga vive aislada porque está quebrada está aislada, no hay caminos que lleguen directamente a la ca sa de él, los caminos cercanas están a dos o tres kilómetros. Y Mada­ riaga tiene grabadora, radio á pila'. y televisión. Entonces,, a pesar de vivir en este lugar geográfico apartado, él serbia procurado torios estos elementos, pero conectan con otros elementos que'no son propia­ mente do la'Cultura de él.

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