Neoliberalismo, neodesarrollismo y socialismo bolivariano
94 Los principales procesos socialistas de la centuria pasada se consumaron combinando la radicalización conjunta de las demandas nacionales y sociales de los pueblos oprimidos. En su giro derechista, Sebreli archivó el marxismo, pero recreó su hostilidad hacia el nacionalismo. La selección de concepciones que decidió abandonar y preservar es muy ilustrativa de su viraje socioliberal. En su actual etapa conservadora, el pensador argentino ha estado más atento a lo que dice Vargas Llosa que a los escritos de Lenin. Sus críticas al nacionalismo ya no destacan áreas de conflicto con el socialismo sino con el liberalismo. El apologista de la globalización polemiza, especialmente, con el origen romántico de las teorías nacionalistas que indagan la identificación originaria de cada nación con cierta lengua, cultura o radio geográfico. Cuestiona la falta de rigor de estas conexiones, recordando la enorme variedad de desemboques nacionales que ha registrado la historia. También señala el carácter contingente de estas formaciones y la inexistencia de cualquier tipo de predestinación en la gestación de las naciones 132 . Pero esta acertada crítica a la idealización romántica del surgimiento nacional omite una segunda parte del problema: el devenir posterior del nacionalismo. Cualquiera sea el origen de cada entidad nacional, lo más importante ha sido el uso de esta tradición para causas progresistas o chauvinistas. La forma en que Hitler o Mussolini utilizaban las mitologías de los pueblos germánicos o las civilizaciones latinas fue totalmente contrapuesta a la modalidad con que Sandino, Ben Bella o Arafat exaltaron la historia de Nicaragua, Argelia o Palestina. Esta diferencia cualitativa es imperceptible para el razonamiento socioliberal, que coloca en una misma bolsa de desechos a todas las modalidades del nacionalismo. Esta ceguera no es casual. Una vez abandonada la meta socialista ya no interesa distinguir cuáles son los procesos nacionalistas afines o contrapuestos al objetivo igualitarista. Ahora solo se busca detectar qué tipo de ideologías son favorables al liberalismo y, en esta nueva clasificación, todas las variantes del nacionalismo son impugnadas. Emancipación repentina Niguel Harris ha transitado por un carril muy semejante a Sebreli. También objetó, durante cierto tiempo, la estrategia de empalmar el proyecto socialista con las banderas de la liberación nacional. Posteriormente, trazó un balance demoledor de todas las experiencias nacionalistas de posguerra. Remarcó su fracaso en desenvolver el capitalismo local a través de procesos de sustitución de importaciones y destacó las falencias de las economías cerradas en los nuevos escenarios de la globalización 133 . 132 Op. Cit. (pag 183-197). 133 Op. Cit. (pag 134-137).
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