Cosmografía y otros escritos de divulgación científica
Cap. VI. Constitttción físic<1 del sol san las principales mutaciones geológicas. Y cuando consi- deramos la enorme traslación de materias que de este modo se ejecuta, el aumento de presión de la superficie terrestre en anchurosos espacios, y su correspondiente disminución en otros, no extrañamos que la fuerza elástica de los fuegos subterráneos, más comprimida por una parte, y menos con- tenida por otra, reviente, donde no encuentra suficiente resistencia, en explosiones terríficas, y haga entrar hasta los fenómenos volcánicos en la esfera de la influencia solar. El gran problema es explicar la estupenda conflagra- ción que se alimenta de la masa del sol sin consumirla, sin producir en ella el más leve menoscabo aparente. 8 La opinión que pasa hoy por más probable considera al sol como compuesto de un núcleo sólido y oscuro, rodeado de dos atmósferas, la interior oscura, la exterior luminosa. La aparición de las manchas consistiría, según eso, en que, abriéndose a trechos estas atmósferas, dejan ver el núcleo del sol. La penumbra es la extremidad de la atmósfera os- cura, menos rasgada que la luminosa. Esta opinión adquiere muchos grados de probabilidad si se tiene presente que la materia incandescente del sol no puede ser ni sólida, ni fluida, sino gaseosa, porque la luz que emiten los sólidos y fluidos en incandescencia, goza de la propiedad de polarizarse, de que carece la de los gases, como la del sol. ¿Cuál es la naturaleza de la luz del sol, y de la luz en general? Unos creen con Newton que los cuerpos lumino- sos arrojan partículas sutilísimas de su sustancia con una celeridad prodigiosa; otros, que el fenómeno de la luz es producido por las vibraciones de un fluido llamado éter, esparcido en .toda la naturaleza y puesto en movimiento por la presencia de los cuerpos luminosos. El primer sistema, 81
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