Cosmografía y otros escritos de divulgación científica

Cosmografla esfera celeste rodase alrededor del eje de la eclíp_tica con un movimiento lentísimo, de occidente a oriente. En virtud de esta rotación, cada polo de la equinoccial describe un círcu- lo alrededor del polo de la eclíptica vecino, con una velo- cidad de 50" · 10 por año, recorriendo, por tanto, la cir- cunferencia entera en un período de 25.868 años. De aquí resulta que los equinoccios no corresponden constantemente a unos mismos puntos de la esfera; el sol vuelve a la equinoccial antes de volver a las mismas estrellas; los equinoccios se adelantan, por decirlo así, a recibir al sol; y por eso se ha llamado a este fenómeno la precesión de los equinoccios. Cada uno de los puntos equinocciales tiene pues en el ecuador celeste un movimiento retrógrado, esto es, de oriente a occidente, en virtud del cual corre cada año 50" · 10 y toda la circunferencia en 25.868 años. Fácil es ver que este movimiento de la esfera es una apa- riencia producida por el movimiento verdadero del eje de la tierra porque los polos de la equinoccial no son más que los puntos a que está dirigido por sus dos extremidades · el eje terrestre; y si parece que cada polo de la equinoccial describe un círculo alrededor del respectivo polo de la eclíp- tica, consiste en que el eje terrestre mira sucesivamente a cada punto de la circunferencia; describiendo consiguiente- mente dos conos, cuyo ángulo es de 46º 56', o dos veces la oblicuidad de la eclíptica, y cuyos ápices se tocan en el centro de nuestro globo. Combínanse pues los movimientos diurno y anual de la tierra con el de la precesión de los equi- noccios, exactamente como en un trompo que no baila de- recho se combina el movimiento de todo el trompo sobre el sue!o con el giro alrededor de su propio eje, y con el movi- miento cónico de este eje. Un efecto visible de la precesión es que ciertas e;trellas y constelaciones se van acercando lentísimamente a los po- los, al paso que otras se retiran. Consérvanse memorias de un tiempo en que la estrella polar, o el alpha de la Osa me- nor, distaba 12º del polo norte; hoy sólo dista Iº 34', y se 66

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