Plan piloto para un catastro de tierras adquiridas por CONADI

96 5.3.1.24 Manuel Ñanculeo Trif Trifko 5.3.1.24.1 Ubicación El predio “San Jorge” perteneciente a la comunidad Manuel Ñanculeo Trif Trifko cuenta con una superficie de 437,4 ha emplazadas en la comuna de Galvarino (Prov. Malleco, Unidad Territorial Nahuelbuta). Esta compra fue efectuada en el año 2005, beneficiando entre 35 a 40 familias aproximadamente. 5.3.1.24.2 Vocación Productiva actual Dentro de la comunidad se trabajan los rubros agrícola, ganadero y en menor medida forestal, de forma individual y sin iniciación de actividades ni en cooperativas. Sólo un encuestado mencionó participar en alianza productiva. Los socios recibieron aproximadamente 10 ha cada uno, las cuales en su mayoría se encuentran divididas en dos unidades (una para la vivienda y las actividades agrícolas y otra forestada), las que son trabajadas, principalmente, por los propios medios de sus dueños. La infraestructura asociada contempla bodegas y/o galpones. 5.3.1.24.3 Asistencia Técnica y Financiera Todos los encuestados señalaron recibir algún tipo de asistencia técnica y/o financiera de parte del estado. Créditos y bonos provienen de instituciones tales como INDAP, donde los encuestados manifiestan una percepción positiva de las ayudas recibidas. En cuanto a la asistencia técnica, ésta es recibida principalmente del PRODESAL, seguida de PRODER. Todos los encuestados consideran que han contribuido a la mejora de los sistemas productivos. 5.3.1.24.4 Reconocimiento y manejo del campo El rubro agrícola está representado por cultivos de cereales y forrajeros bajo sistema de secano y huertas y chacras familiares regadas. Fertilizantes y plaguicidas sólo son usados en los cultivos de cereales y forrajes. Todos los encuestados reconocen diferencias a nivel de suelo en sus predios, dado por el color, los rendimientos y el crecimiento de los cultivos. Al respecto, señalan que la “tierra negra” es la mejor para establecer los cultivos, mientras que los suelos con coloraciones más rojizas son destinados a las plantaciones forestales. Dado esto, no consideran que existan características de suelo que los limiten. La labranza de los suelos es realizada con maquinaria en el caso de los cultivos extensivos. En huertas y chacras la labor es manual o con tracción animal. En algunos casos, reconocen que las dificultades en este ítem están dadas por la disponibilidad de maquinaria, más que por factores edáficos. Los rastrojos son manejados mayoritariamente a través de la quema y, de forma secundaria, son incorporados al suelo durante la realización del barbecho.

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