Los constituyentes de 1925
Seminmrio de Derecho Público " lectividad, y sin ese requisito no puede aceptar la cartera " correspondiente ya que, sin ajustarse a esa exigencia, resul– " ta expulsado del partido." "Deben introducirse las reformes requeridas por el Parti– " do Radical en el Plebiscito de 1925." "Un proyecto semejante equivaldría a la destrucción d~J Parlamento por el tiempo que durara la delegación y eso no " lo puede hacer un Congreso formado por hombres que ten– " gan algún decoro personal. Es ya bastante conceder -como " se ha hecho en numerosas ocasiones- leyes de facultades " extraordinarias con diversas limitaciones. Estas leyes de fa– " cultades extraordinarias son tan peligrosas, que bastaría la " presencia de un Ministro del Interior dispuesto a excederse, " para que se entrara en un período de dictadura y aún de ti– " ranía, que seria incontrarrestable durante el tiempo de las " facultades extraordinarias." "Las aspiraciones constitucionales que se indican son un " mandato. Son mandato para cada uno de los congresales y " para dar cumplimiento a él sería suficiente que algún con– " gresal con sano espíritu público y olvido momentáneo de su " afán electoral que tanto le preocupa. presentara las mocio– " nes correspondientes. Más fácil sería que la Directiva de al. " gún partido politico designara las comisiones que fueran ne– " cesarías dentro de sus parlamentarios, y que éstos, ayudados " por algunos entendidos de buena voluntad, se dieran la ta– " rea de estudiar esos problemas y presentarlos como proyecto~ " de ley, por sus Ministros o por alguno o algunos de sus par– " lamentarios." "No diviso ninguna ventaja en unificar los conceptos que " se mencionan y no creo que esa separación tienda a una des– " centralización económica. Al contrario, hay conveniencia en " mantener la separación desde el punto de vista de política " doctrinaria en general y doctrinaria partidista, o de política " en cualesquiera de los diversos aspectos de la vida en gene– " ral, para sugerir a las personas la conveniencia de su inde– " pendencia y de la apreciación de su capacidad, para darle " alicientes a su vida futura si lucraba ideas felices, así sea " que venga de comuna rural insignificante o de la capital de " una provincia. Hay que concluir con la idea de su subordi– " nación que empequeñece innnecesariamente a las personas " y facilita los desbordes del Ejecutivo, porque caen en pobla– " ción tolerante y que deja hacer." "Lo que constituye un problema es la institución de la ) 222 (
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