Los constituyentes de 1925

Los Constituyentes de 1925 " en el aspecto punible de nuestros códigos, se cometen tantas " injusticias sin que, establecida la verdad, se le de una satis– " facción moral y material al que es victima de la injusticia. " En consecuencia soy ardiente partidario que a la bervedad " posible se establezcan disposiciones legales pertinentes a cum– " plir esta sana finalidad." "Igualmente es indispensable la creación de tribunales ad– " ministrativos y la decentralización de la Administración Pú– " blica, a fin de garantizar la estabilidad de los funcionaries " dores del Estado deben producir para el Estado lo que en di– " y el mejor desempeño de éstos, en cuanto a que siendo servi– " nero significa su labor funcionaria." "Es indudable que no existen medios coercitivo para que " el Parlamento proceda a dictar leyes que den satisfacción a " estas aspiraciones de bien público. Queda por un lado la ac– " ción de los interesados, que pueden por intP.rmcdio de sus " asambleas, obligar a los diputados o senadores a estudiar es– ., tos problemas y producir las leyes que correspond2., y queda " también al Ejecutivo proceder a enviar mensajes con dispo– " siciones que legislen sobre esta materia. En todo caso, se po– " dría establecer una disposición constitucional en que los pro– " blemas de este orden, deban ser estudiados en un plazo tal o " cual, con ciertas medidas que signifiquen una sanción al Par– " mento, como la Ley de Presupuestos que si no es aprobada " antes del 31 de Diciembre de cada año, automáticamente se " aprueba el proyecto del Ejecutivo." "En la forma ideada en la encuesta que me presentaron, la " Sección de los títulos VIII y IX de la Constitución politica " del Estado es inconveniente, porque la subdivisión adminis– " trativa del país no podría hacerse estrictamente por provin. " cias ya que hay provincias que podrían administrarse por sus " propios medios y otras que tendrían que unirse a la más pró– " xima para producir los efectos que se persigue con este pro– " yecto. Si se quiere es pereferible cambiar el régimen de la " República en Feneral, determinando zonas que descentralicen " su administración, pero con la posibilidad de mantenerse con " sus propios recursos." "Económicamente le encuentro grandes ventajas, ya que se " distribuirían mejor los tributos de las provincias; y política– " mente también tendría ventajas, porque las regiones dispon– " drían de representantes directos, que sin moverse de su loca– " lidad tendrian que entrar a actuar frente a la fiscalización " de sus mandatos, ajenos a las prerrogativas de orden perso– " nal que significan los cargos representativos y que muchos " los adquieren solamente para satisfacción de intereess bas– " tardos." ) 151 (

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