Memoria histórica sobre la revolución de Chile : desde el cautiverio de Fernando VII, hasta 1814

. f 1 SECCION SEGUNDA, Ya dejamos depuesto y destronado al lejítimo Gobernador y repre..a sentarite del soberano por la ,·iolencia y declarada faceion popular , con cuyo paso quedó abierta la entrada a todo desórden; y este es.labon será el primero de l jl cadena continuada de errores con que amarrado el reino será conducido hasta su última ruina. Entró a stíbrogar en el man­ do D. Mateo de Toro Conde de la Conquista, brigadier de los reales ejér­ ci'o3 (segun decían los sedieiosos 1 por ministerio y llamamiento de la lei) hombre el mas apropósito para ser guiado de los .revolucionarios a Jo,¡ 1}erversos fines que tenían meditados y dispuestos. En primer lugar di­ cho sujeto había obtenido el grado de. brigadier \JOt servicio en las mi­ licias sin instrucion alguna en lo militar, de que enteramente carecen : estos informes cuerpos de las campañas de Chile; pues solo tienen el nombre im¡wopio de tales. En segundo residia en la Concepcion de Chile el Intendente D. Luis de A.lava, brigadier tambien de los Reales ejér­ f tos, quien desde el mas ínfimo grado babia ascendido hasta este en el Real cuerpo veterano de artillería en donde había contraído su mérito hallándose en varias guerras y campañas, obtenido empleos militares y políticos y adquirido en ellos la ilustracion y conocimientos que lo constituian en estado y aptitud para mandar el reino incomparable­ mente mejor que el Conde de la Conquista, Ultimamente este caballero se hallaba en la avanzada edad de años tan decrépito que apénas podia firmar , pero no entender y disponer lo justo y conveniente, no digo en la administracion del Reino, pero ni en·e1 gobierno doméstico de su propia· casa. Esto no obstante, nos pusieron este fantasma al frente de tan crí­ tico y delicado Gobierno, celebrando con mas entusiasmo su nombra­ miento qne no se oia mas que aplausos, vivas y congratulacion, por la di:. cha y felicidad de tan discreta y sabia eleccion. El día 17 por la mañana sejuntó el Real acuerdo asociado del Cabildo en donde tomó posesion de su alto empleo dicho señor, haciendo el juramento de estilo en la forma que previenen las leyes, y luego para darse a reconocer al pueblo; esten· dió y mando publicar al día inmediato el bando siguiente.

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