Memoria histórica sobre la revolución de Chile : desde el cautiverio de Fernando VII, hasta 1814

00 MEXOBL\ HISTÓRICA· « qtw 110 deblamos vl�lr sujetos a ellos: que esta Junta no tmtaba mas « que de mantenernos engaíiados sin comunicarnos cosa alguna, y ex« J>uestos a uua sorpresa: que hacia mui poco aprecio de este reino y « qwe lo que convenia era que los habitantes todos. a una tratasen de « ser independientes de todas las naciones, y sacudir el yugo espaíiol <e haciéndose republicanos; que este reino no necesitaba de Reí: que <e tenian todos los auxilios proporcionados para construir armas y las « municiones necesarias para la guerra y nuestras defensas: y que así <e como estos pueblos se habian sometido al gobierno espafiol por su pro« pia Yoluntad, tambien podían retirarse y vivir libres de tantas pensio« ncs y pechos que están sufriendo; y que poco tiempo se pasaria sin « que viesen puesto cu ¡ilanta este proyecto: Y aunque alguno de los ,e circunstantes le reconyino sobre tan villanas y traidoras proposiciones, ,e se sostuvo en ellas repitiendo que poco tardarían en verse repu,c blicanos.» ce Que en otro dia de\ rnos. de agostp como a las ocho de la noche es« tando de visita en oasa de ])oi'\a laviera del Solar de la misma ciudad « de Chillan, eón D. Jacinto Piedra y D. Felipe Aciego, su . sc i tó Fr. )fo« sauro Acuña Pdor del Hospital de San Juan de Dios el mismo plan « que produjo D, Pedro Ramon Aniagada, a presencia de ellas , de la « dicha Doña Javiera y sus hijas, y aunque se lo contradijeron los dos «primeros, s.o.stuvp su raciocinio, persuadiéndoles como lo hizo D. « Pedro Ramon. lo ú,til que seria poner en ejecucion el sistema, y la « convenieQcia quo debia y podía resultar a este reino de Chile, al del « Perú y Buenos�Aires de que tuviese efecto.» « Que en a.que! pueblo se esparcen de contínuo por varias personas ,, yl.g�ma,s palabras sueltas inductivas al mismo fin: que el subdelegado a 11\l t.,ienela expedicion correspondiente para el desempeíio de sus car­ a gos, y que el expresado Arriagada es sujeto de los pudientes de di<• cha ciudad con conexiones con los superiores y otras personas po� derosas de aquella provincia.» ce Estos asertos servirán del cuerpo del delito y cabeza de proceso, « observándose en cuanto al relijioso Acuíia la concurrencia de la <• Jurisdiccion Eclesiástica respectiva a su inmunidad conforme a derc­ a cho canónjco y Real Cédula; y para adelantarlo pasó igualmente dos « envoltorios cosidos ele los pa.peles s.ecuestrados que cita remitir el co« misionado, a cu,ya apostt�ra. y recono.cim.ionto acompañará a V. S. « el secretario de . esa presidenda, para. que dejando los que conduzcan « a la cau,sa, recoja los demas forrnaf\<lo iQventa.rios de todos con la di­ ª cha reserva.. --,- Santia.go, novieml;)r� 1. 0 de 1809.-Franoisco. Anto­ crnio Carrai;;co,-S.eiior Oidor D. Manuel de lrigoyen.» La !iirnple lectura del proceso declara cop b,astante evidencia los pro� . J e ct os que meditaban, y propagaban con tanto descaro los in d i c ad o s · reos; pero el hecho cierto es, que a po c o . tiempo se hallaban estos con entera libertad ¡mseando en esta Capital y divulgando con mas ener­ jía su sistema, porque la continua experiencia . n os ensciia, que en re­ duciéndose la cuestion a papeles y sumarias, no , hai delito que apa­ l't'Z�ll , y ántes 1 1or el coi;itrario son calificados y a�egµ�á(\os de tod.o

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